La guía de viaje de Ana Layevska para disfrutar Canadá en familia
En entrevista, la actriz nos comparte los momentos más entrañables de su última escapada familiar, un viaje marcado por la nieve, la conexión y nuevas experiencias junto a sus hijos
Viajar en familia puede ser tan retador o satisfactorio como uno lo desee. El secreto está en elegir un destino capaz de atraer la atención de cada miembro y que ofrezca una gran variedad de atractivos para que la diversión sea asegurada. Cuando se trata de elegir y armar el itinerario deseado, existen muchos lugares a los que se puede ir pero no hay duda que en los últimos meses, la nieve y los deportes invernales como el esquí se han vuelto la sensación para chicos y grandes.
Es por eso que en una de sus más recientes escapadas familiares, la actriz Ana Layevska decidió probar el éxito de este tipo de destinos y visitar Mont-Tremblant, un municipio canadiense que no solo se robó el corazón de la actriz ucraniana sino también el de su esposo Rodrigo Moreira y el de sus dos pequeños hijos.
Ana y su esposo han descubierto que viajar en familia les ayuda a mantenerse más unidos.
A continuación, Ana nos revela los detalles más emblemáticos de este viaje familiar y recuerda con alegría cada uno de esos momentos que sin duda, la acompañarán por mucho tiempo.
El destino que se robó el corazón de toda una familia
¿Qué los motivó a elegir Canadá para este viaje en familia?
Queríamos celebrar el cumpleaños de Santi —mi hijo menor, que cumple el 30 de marzo— esquiando. Canadá es garantía de buena nieve en primavera y, la verdad, los paisajes son fantásticos. No es la primera vez que vamos a Mont-Tremblant, nos gusta muchísimo: el ambiente, los restaurantes y que realmente es un pueblo enfocado en esquiar, sin demasiados distractores.
¿Qué fue lo primero que pensaste al llegar?
Me encanta Canadá. Es un país muy amistoso, la gente es increíblemente amable y los paisajes son bellísimos. Llegas a Montreal y de ahí son casi dos horas en carretera hasta Mont-Tremblant. El trayecto es precioso, casi siempre nevando de forma espectacular… y ese sonido al caminar sobre la nieve es único.
¿Cuál fue el momento más especial que viviste con tu familia durante el viaje?
Definitivamente, la primera vez que bajamos la montaña con Mashi y Santi, ellos ya pasaron de tomar clases, a esquiar por primera vez y lo hicieron espectacular. Es impresionante la capacidad que tienen los niños para aprender a esquiar rápido. Fue muy bonito, porque estábamos muy nerviosos Rodrigo y yo de cómo iban a reaccionar, porque la primera vez estaban muy chiquitos y no le entendieron bien pero esta vez estuvo padrísimo.
Mont-Tremblant es un lugar perfecto para esquiar y tener muchas aventuras en familia.
¿Qué actividad disfrutaron más juntos?
Sin duda, esquiar. Pero también convivir en familia. Es un tipo de viaje donde todo lo haces juntos: desayunas, esquías, comes, ves películas junto a la chimenea… es un viaje muy familiar.
¿Cómo describirías este viaje en tres palabras?
Activo, familiar e inolvidable.
¿Qué aprendiste de esta experiencia en familia?
Que el esquí siempre implica cierto riesgo, que mis hijos son muy valientes y que además nos echan porras a nosotros. Aprendí que muchas veces los miedos de los padres no necesariamente tienen que transmitirse a los hijos, que ellos son mucho más valientes de lo que esperas.
Uno de los mayores aprendizajes de Ana fue ver a sus hijos perderle el miedo a esquiar.
¿Algún momento inesperado que se volvió inolvidable?
Celebrar el cumpleaños de Santi en la montaña y cantarle “Las Mañanitas” estuvo padrísimo.
¿Qué significa para ti viajar y desconectar con los tuyos?
Todo. Realmente me desvivo por los viajes en familia, principalmente con mis hijos. Es prioridad.. Son momentos realmente memorables e inolvidables, donde realmente conectas porque te sales de tu rutina y tienes la oportunidad de ver otros paisajes, de comer otro tipo de comida, de hacer otro tipo de actividades, y estar con los tuyos.
¿Cómo influyen estos viajes en la forma de ver la vida o tu rutina?
Es esencial. Insisto: si tengo algún proyecto, siempre aparto fechas para viajes en familia, es muy importante. Es lo principal y vale toda la pena invertirle a estos momentos. Finalmente ver cómo los niños se la pasan bien, y verlos felices es el mayor regalo.
Para Ana, uno de los momentos más especiales del viaje fue celebrar el cumpleaños de su hijo Santi.
¿Con qué recuerdos o sensación te quedas de esta escapada?
Me quedo con la mejor sensación y con muchísimas ganas de repetirlo, eventualmente. Definitivamente, esquiar es de las mejores experiencias que puedes vivir en familia.
Viajar con niños puede ser más complicado, ¿cómo ha sido tu experiencia y qué te ha sorprendido de hacerlo en familia?
Sí, puede serlo, pero afortunadamente tiene mucho que ver que mis hijos ya están un poco más grandes. Los vuelos más largos, que en este caso a Montreal dura unas seis horas, son bastante más llevaderos. Es tedioso para un adulto, inclusive, pero mis niños se portan súper bien, la verdad. Es tener paciencia tanto ellos a nosotros como nosotros a ellos. Es un trabajo en equipo.
Recomendaciones de Ana Layevska para disfrutar Canadá en familia
El mejor lugar para esquiar
Mont-Tremblant es ideal para principiantes, con pistas fáciles y ambiente muy familiar. También recomiendo Whistler, aunque Mont-Tremblant es más accesible y family friendly.