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Estas cabañas son perfectas para una escapada inolvidable de fin de semana


Si estás en busca de un descanso de la ciudad, no puedes dejar de considerar este destino a sólo una hora de la Ciudad de México


© Getty Images
Febrero 23, 2026 10:37 AM EST

A veces es necesario pausar, sin embargo, tendemos a creer que necesitas tomar un avión para que en realidad se sienta como vacación. Sin embargo, hemos encontrado la opción perfecta para desconectarte y poner pausa al caos y la prisa del día a día. A tan sólo una hora de la Ciudad de México, en Huixquilucan, se encuentra Los Vagones, una propiedad al pie de la montaña con cabañas perfectas para olvidarte del caos y el estrés que nos provoca la ciudad. 

Los Vagones ofrece una experiencia natural en el bosque que te permite cambiar los edificios por árboles, el tráfico por actividades al aire libre y las notificaciones constantes por el cantar de los pajaritos.

Los Vagones© @losvagones
Los Vagones se encuentra a una hora de la Ciudad de México.

Este spot de cabañas es perfecto para organizar ese viaje de fin de semana que siempre se organiza en el grupo de WhatsApp pero que nunca se ejecuta. Este es un plan libre de prisas, itinerarios y lo suficientemente rústico como para desconectarte sin necesidad de que sea incómodo. Olvídate de los pendientes y preocupaciones, mejor, enfócate en reconectar con tus amigos.

Lo mejor de este plan es que puedes adaptarlo según la convocatoria que tengas, si son un grupo grande y quieren estar todos integrados en una misma cabaña, es más que posible, o si por el contrario, tu grupo es más pequeño, puedes elegir una de las cabañas más chicas, resultando en un destino bastante versátil para visitar durante el fin de semana.  

Para el crew completo

Si la idea es irte con todo tu grupo, Casa Grande es el corazón del plan. Una cabaña amplia para 9 a 12 personas, es ideal para ese retiro entre amigos donde caben risas largas, sobremesas eternas y torneos improvisados de billar. Tiene cinco recámaras distribuidas para que todos estén cómodos.

La cabaña grande cuenta con amenidades para hacer de tu estadía toda una experiencia.© @losvagones
La cabaña grande cuenta con amenidades para hacer de tu estadía toda una experiencia.

Además, cuenta con cocina, mesa de billar, chimenea y una palapa en el exterior para gozar durante la tarde, aunque el verdadero protagonista es su espacio privado para fogata. Ese rincón donde, al caer la noche, salen los bombones, el vino, las historias largas y hasta el clásico café de olla al amanecer.

Para planes más extremos y atrevidos

Si el plan es algo más relajado, pero igual de especial, hay opciones tipo camping que mantienen la experiencia rústica con comodidad total, es decir: baño. Podrás disfrutar de la misma experiencia al aire libre y entrar en contacto con la naturaleza pero sin la necesidad de pasar trabajos ni incomodidad, y es que todas las cabañas cuentan con servicios tipo hotel: agua caliente, toallas y todo lo necesario para que la experiencia sea cómoda sin perder el encanto rústico.

Existe la opción de alojarse también en las cabañas más chicas. © @losvagones
Existe la opción de alojarse también en las cabañas más chicas.

La experiencia estrella: Vagón Cabina El Colorado

Se trata de un vagón construido en Nueva York en 1948 y que ha sido transformado en habitación. Tiene un interior de madera rústico y muy auténtico. Es el tipo de lugar que conquistaría Instagram pero que en persona se siente aún más especial de lo que puede verse en fotos.

Se trata de un vagón antiguo adaptdo para poder hospedar huespedes de manera cómoda y sinigual.© @losvagones
Se trata de un vagón antiguo adaptdo para poder hospedar huespedes de manera cómoda y sinigual.

El verdadero plan: vivir el bosque

Más allá de las cabañas, el entorno es lo que transforma el viaje en una experiencia completa. Durante el día puedes organizar rutas de bici de montaña o downhill por alrededor, o incluso salir a caminar entre senderos, armar un picnic improvisado y llevar tu equipo para acampar bajo las estrellas.

Por la tarde, disfruta de una fogata prendida, bombones tostándose lentamente, una tabla de quesos, música bajita y conversaciones que solo suceden cuando dejas el celular en modo avión. Al día siguiente, despertar sin alarma, preparar café de olla en la cocina o al aire libre, respirar aire verdaderamente fresco y recordar lo que se siente desconectarte de verdad.