En los últimos años, la conversación en torno a la nutrición femenina ha evolucionado de manera significativa. Hoy en día parece que todas hablan de comer nutritivo y el balance hormonal, y es que después de años parece que por fin entendimos que las necesidades del cuerpo de una mujer no son iguales a las de un hombre y que factores como las hormonas, el ciclo menstrual, el embarazo, la lactancia y la menopausia tienen un impacto directo en la forma en que procesamos y utilizamos los nutrientes.
Con esto en mente, podemos decir que la proteína se ha posicionado como uno de los macronutrientes más importantes en la alimentación de las mujeres. Expertas en nutrición y bienestar, como Pamela Berrondo, han insistido en la relevancia de aumentar el consumo de proteína en la dieta femenina, no como una moda, sino como una estrategia para mantener un cuerpo fuerte y funcional a largo plazo.
¿Por qué la proteína es básica en la dieta de mujeres?
La respuesta es sencilla, pues la proteína cumple funciones básicas del organismo: es esencial para la formación y reparación de tejidos, la producción hormonas, el mantenimiento de la masa muscular y el funcionamiento adecuado del sistema inmune.
Estudios publicados en The Journal of Nutrition señalan que una ingesta adecuada de proteína es crucial para preservar la masa muscular, especialmente en mujeres, quienes tienden a perder músculo de manera más acelerada con el paso del tiempo, sobre todo después de los 30 años.
¿Cuánta proteína necesita una mujer al día?
En cuanto a la cantidad recomendada, expertos de la salud recomiendan que las mujeres consuman entre 1.2 y 1.6 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, dependiendo del nivel de actividad física, edad y objetivos de salud. Esta cifra es superior a las recomendaciones mínimas tradicionales y responde a una visión más actualizada de la nutrición femenina.
Hoy en día se conoce que la proteína puede venir tanto de fuentes animales como vegetales. Alimentos como pescado, huevos, pollo, yogurt griego, legumbres, tofu, semillas y frutos secos pueden integrarse de manera equilibrada en la dieta diaria. La clave está en la variedad y en la constancia.
Proteína: la mejor aliada del metabolismo
Uno de los beneficios más importantes del consumo adecuado de proteína es el impacto que tiene en el metabolismo. A diferencia de los carbohidratos y las grasas, el cuerpo gasta más energía en digerir la proteína. Esto contribuye a un metabolismo más eficiente y a una mejor regulación del peso corporal.
Además, la proteína favorece la saciedad, ayudando a reducir picos de glucosa y antojos, un aspecto clave para mantener hábitos alimenticios estables y sostenibles, especialmente en situaciones donde nos invade el estrés o tenemos alteraciones hormonales.
¿Cómo se relaciona con la longevidad?
Aunque el calcio es el nutriente estrella para los huesos, estudios han demostrado que una ingesta adecuada de proteína es indispensable para mantener una buena salud ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis, especialmente en mujeres posmenopáusicas. La proteína no solo participa en la estructura ósea, sino que también ayuda a preservar la fuerza muscular, un factor clave para la movilidad y la independencia a largo plazo.







