Helen Santos Rivera es una abogada cuya trayectoria profesional ha trascendido el ámbito de los tribunales. Es, además, emprendedora y ha apoyado durante mucho tiempo causas benéficas en Puerto Rico, donde ha dedicado años a trabajar con personas mayores y con organizaciones enfocadas en ayudar a las mujeres y a sus comunidades. Actualmente, también destaca por su liderazgo en el capítulo de Puerto Rico de la Unión de Mujeres de las Américas (UMA).
Originaria de Corozal, Puerto Rico, Santos Rivera creció en el seno de una familia de comerciantes y es la mayor de cinco hermanos. Cursó estudios de Derecho y estableció su propio despacho en Cataño. Poner en marcha su práctica profesional no fue tarea fácil: durante el primer mes, trabajó seis días a la semana y sus ingresos fueron de apenas 20 dólares. Con el fin de atraer clientes, comenzó a ofrecer asesoramiento legal gratuito a los miembros de la comunidad. Con el tiempo, sus esfuerzos dieron sus frutos.
Una situación familiar la llevó a involucrarse en un sector completamente distinto. Cuando a su tío le diagnosticaron demencia a los 56 años, Santos Rivera tuvo dificultades para encontrar un lugar adecuado donde pudiera vivir. Esta experiencia la inspiró a abrir Casa Regia en Guaynabo, un espacio donde él pudiera recibir los cuidados que necesitaba. Desde entonces, ha contribuido a establecer cinco residencias en todo Puerto Rico, entre ellas Casa de Campo, Residencia Bula Santos I y II, y Hogar Juan de Dios.
Ayudar a su comunidad ha sido una parte fundamental en la vida de Santos Rivera. Entre 2021 y 2022, ocupó la presidencia del Club Cívico de Damas de Puerto Rico, desde donde colaboró en la recaudación de fondos para el Hospital del Niño. Una de las iniciativas que impulsó permitió dotar de equipamiento a un laboratorio de aprendizaje Montessori, diseñado específicamente para niños con necesidades de desarrollo y comunicación.
También ocupó el cargo de presidenta de la sección de Puerto Rico de la Unión de Mujeres de las Américas. En abril de 2025, encabezó la entrega de los premios "Coquí de Oro", que reconocen a figuras destacadas en los ámbitos de la medicina, la cultura, los medios de comunicación y la vida pública. Ese mismo noviembre, la sección incorporó a 18 nuevos miembros.
Mucho ha cambiado desde que Santos Rivera abrió su primer despacho de abogados en Cataño. Lo que permanece intacto es su interés por ayudar a los demás, un aspecto que sigue influyendo en muchas de sus decisiones profesionales. A través de sus empresas dedicadas al cuidado de personas mayores y su participación en organizaciones de mujeres, continúa contribuyendo a las comunidades de las que ha formado parte durante tantos años.
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