Para Isabella Echeverri, el fútbol nunca ha terminado con el silbatazo final. La exdefensora de la selección colombiana se ha convertido en una estudiosa del deporte que alguna vez practicó profesionalmente, construyendo una segunda carrera que abarca desde la televisión y el análisis, hasta el liderazgo deportivo y la equidad de género.
En 2026, ese camino la llevó de vuelta a la Copa Mundial de la FIFA. Echeverri se unió a la cobertura de Telemundo para seguir a Colombia, pero esta vez llegó con una responsabilidad muy distinta: en lugar de defender a su país en el campo de juego, estaba allí para ayudar a la audiencia a comprender lo que sucedía en torno a él.
Nacida en Medellín, Echeverri jugó profesionalmente en Colombia, Estados Unidos, España y México. Representó a Colombia en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2015 y en los Juegos Olímpicos de 2016, y ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 2019.
Analizando el fútbol desde todos los ángulos
El retiro no alejó a Echeverri del fútbol; al contrario, le brindó la oportunidad de analizarlo desde una perspectiva distinta. Se dedicó a la comunicación audiovisual y se incorporó a Telemundo como analista, transformando el instinto que desarrolló como defensa en una lectura más profunda de la táctica, las jugadoras y las presiones inherentes a la competición internacional. Sin embargo, Echeverri quería comprender algo más allá de lo que sucede durante los 90 minutos de juego.
Cursó el Máster Ejecutivo de la UEFA para Jugadores Internacionales, convirtiéndose en la primera mujer latina en integrarse al programa y estudiando las estructuras empresariales y de liderazgo que dan forma a este deporte. Como cofundadora de SOMOS Equidad, también ha trabajado para abordar otro aspecto del futuro del fútbol: la equidad de género.
Esas distintas etapas ahora se enriquecen mutuamente. Echeverri comprende lo que significa jugar el deporte, analizarlo, estudiar las instituciones que lo sustentan y reflexionar sobre cómo dichas instituciones pueden transformarse. Por ello, la Copa del Mundo de 2026 resultaba especialmente idónea para ella.
Años después de haber vivido un Mundial vistiendo la camiseta de Colombia, Echeverri regresó planteándose interrogantes distintos y contando historias diferentes. Si bien en su día vivió el fútbol desde dentro del terreno de juego, hoy construye una carrera centrada en comprender el panorama completo.
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