De desconocer la tradición a abrazarla como mexicano: Arap Bethke nos habla de su conexión con el Día de Muertos
El actor nos cuenta cómo pasó de descubrir esta tradición a convertirla en parte de su vida familiar. También nos habla de su experiencia como conductor y productor de 'México Entre 2 Mundos', de HISTORY Channel
Arap Bethke se adentró con HISTORY Channel al origen de tradición del Día de Muertos. A través de la docuserie México Entre 2 Mundos, el actor lleva al espectador en un recorrido por diferentes estados del país para mostrar cómo se viven las festividades y los preparativos en torno a esta festividad, que ha traspasado fronteras por lo mágico de su significado. En entrevista con ¡HOLA! Américas, el actor, quien funge como conductor y productor de este proyecto, nos revela qué fue lo más disfrutó de participar en esta producción, además de la forma en la que él y su familia, provenientes de diferentes países, abrazaron la tradición de Día de Muertos.
Para Arap, formar parte de este proyecto representó mucho más que recorrer México con una cámara. Considera un privilegio poder mostrar al mundo, a través de HISTORY Channel, la manera tan particular en la que los mexicanos entienden la muerte y mantienen vivo el recuerdo de quienes ya no están. México Entre 2 Mundos no solo muestra el encanto de esta festividad, sino que expone el proceso creativo detrás de esta fecha, como la creación de las célebres calaveritas de azúcar y los alfeñiques, hasta el proceso de elaboración del pan de muerto.
Arap Bethke funge como conductor y productos de la docuserie de 'México Entres 2 Mundos'.
"Ha sido muy importante, muy especial y único en cómo vemos los mexicanos la muerte y cómo también eso ha viajado por el mundo".
Arap Bethke
Una de las paradas imprescindibles de Arap Bethke y el equipo de México entre dos mundos fue San Andrés Mixquic, en la alcaldía Tláhuac, al sur de la Ciudad de México. Este pueblo, famoso por sus celebraciones de Día de Muertos, fue el escenario de una experiencia muy especial para el actor, quien puso manos a la obra para preparar pan de muerto en una de sus panaderías más tradicionales, donde este oficio se ha transmitido de generación en generación. Mientras amasaba, Arap tuvo la oportunidad de conversar con la mujer que encabeza el negocio, de casi 100 años de edad, quien compartió con él sus vivencias y un sinfín de anécdotas que lo conmovieron profundamente.
La tradición del Día de Muertos también tiene lugar en la vida de Arap como algo que él y los suyos abrazaron, tan pronto hicieron de México su hogar. Nacido en Kenia, de padre alemán y madre chilena, Arap llegó a México cuando tenía alrededor de seis años. Después de la muerte de su abuelo, la familia comenzó a colocar una ofrenda, una experiencia que, poco a poco, se convirtió en una tradición familiar, pues en torno a la colocación del altar, se compartían historias y recuerdos. Fue así que, el actor y sus seres queridos adoptaron la tradición.
A Arap Bethke le emociona saber que las tradiciones mexicanas están llegando a otros países, a través de producciones como 'México Entre 2 Mundos'.
"Yo llegué a México cuando tenía como 6 años y no tenía idea del Día de Muertos. Murió mi abuelo y mi mamá decidió adoptar el Día de Muertos como si fuera de ella".
Arap Bethke
Con el tiempo, Arap hizo suya esta costumbre y decidió mantenerla viva tras la muerte de su padre, a quien también dedica una ofrenda cada año. Hoy, esa tradición representa para él una forma de reunirse con su familia y abrir simbólicamente un espacio para quienes ya no están. Aunque no tiene la certeza de que las flores de cempasúchil hagan volver a sus ancestros, él elige creer que es así, por lo que cada año prepara su ofrenda con esmero y dedicación.
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¿Cómo ha sido para ti participar en esta docuserie en la que presentas una de las tradiciones más bonitas de México?
Pues para mí ha sido un privilegio enorme porque es una de mis celebraciones favoritas en el mundo. Ha sido muy importante, muy especial y único en cómo vemos los mexicanos la muerte y cómo también eso ha viajado por el mundo. Y poderle enseñar esto al resto del mundo a través de los ojos de HISTORY, en una serie que tuve también el placer de coproducir, de ser parte de todo el proceso creativo, y finalmente ver que ya está al aire y que pudimos hablar también no solamente de lo que sucede en el Día de Muertos sino que todo lo que hay detrás.
¿Cuál fue el mayor desafío de conducir y coproducir al mismo tiempo?
Siempre hacer un documental tiene muchos desafíos en cuanto a que muchas cosas no salen como las planeas. Tienes una idea de que vas a filmar una locación y de repente llegas y está lloviendo. O ibas a entrevistar a alguien y de pronto, la cámara no le gusta. Entonces tienes que estar improvisando todo el tiempo y ajustándote a lo que tienes enfrente. Y bueno, también encontrar la esencia de cada uno de los entrevistados; entender que cada persona es diferente y cada persona responde diferente a las preguntas, a la cámara, a las entrevistas.
Todos los días nos encontrábamos con cosas nuevas, pero la gente finalmente es muy abierta. Vivimos en un país donde la gente es sumamente amable, abierta, y nos gusta mucho hablar del diálogo.
La docuserie, narrada por Arap Bethke, está disponible a través de la señal de HISTORY Channel.
¿Qué fue lo que te conmovió de manera inesperada?
Fuimos a Mixquic para ver la celebración del Día de Muertos, ahí se sobreponen las diferentes etapas históricas que ha vivido la celebración; desde los pueblos mesoamericanos hasta que llegaron los benedictinos españoles, y la forma en la que se ha transformado la celebración.
Es un lugar muy mágico. Pero también tuve la oportunidad de ir a una panadería donde hacen pan de muerto. Llevan cinco generaciones haciendo pan de muerto en un horno tradicional que tiene cerca de 150 años. En una casita muy humilde la gente nos recibió y estuvimos cocinando con la persona que lleva el negocio ahora. Y estábamos ahí haciendo el pan y de repente salió la señora, la abuela, que tenía casi 100 años, y se puso a platicar con nosotros. Me dijo: ‘Yo te voy a enseñar a hacer pan’. Se puso ahí a amasar el pan de masa con nosotros. Fue muy bonito porque nos contaba tantas historias; de cómo ella siempre reunía al pueblo alrededor de ese horno, porque ellas le amasaban el pan a todo el pueblo. Y como que nada más estar con ella, tener esa fuerza, esa vitalidad que todavía tenía esa pasión; para mí fue muy bonito compartir con ella.
¡Qué experiencia! Qué bonito que ese tipo de negocios sigan con la tradición familiar de generación en generación, que no se deje perder...
Es que esto se pasa con mucho orgullo de generación en generación y que las nuevas generaciones lo siguen portando y no solo lo siguen portando, sino que lo van llevando a niveles más profesionales. Estuvimos en Toluca viendo un taller de alfeñiques, las calaveritas de azúcar, y también llevan cuatro generaciones haciendo calaveritas y estas nuevas generaciones de chavos que están haciendo cosas impresionantes. Hacen cosas increíbles en miniatura, tienen un nivel de detalle, belleza y de riqueza que me sorprendió muchísimo. Y no es fácil. Yo traté de hacer una calaverita y quedó espantosa, pero ahí va a estar en mi altar.
Arap Bethke, literalmente, puso manos a la obra para amasar la masa del pan de muerto.
En todos los proyectos se aprende algo, ¿qué fue lo que te sorprendió a ti de manera particular que desconocías del Día de Muertos?
Yo no sabía que los alfeñiques venían de la cultura árabe. Esa palabra en árabe quiere decir delicado en árabe. Cuando los españoles llegan a América y ven que los altares se hacían con cráneos reales, optaron por hacerlo diferente con el azúcar. Entonces empezaron a hacer como ese sincretismo, y los artesanos empezaron a hacer las calaveritas de azúcar que hoy conocemos. Y es curioso que en México es el único lugar del mundo donde uno le puede regalar una calaverita a un amigo con su nombre. En otro lado sería como terriblemente ofensivo, pero aquí es algo muy de amigos. Entonces sí me pareció muy curioso el origen de las calaveritas de azúcar.
Arap, ¿cómo entiendes y abrazas la tradición de Día de Muertos? Tu padre era de origen alemán, tu mamá es chilena y tú naciste en Kenia, pero siendo un niño te mudaste a México con tu familia.
Sí, justamente en mi casa empezaron. Yo llegué a México cuando tenía como 6 años y no tenía idea del Día de Muertos. Murió mi abuelo y mi mamá decidió adoptar el Día de Muertos como si fuera de ella. Entonces puso un altar y yo al principio como que no entendía mucho, pero me gustaba porque los colores, las velas y el papel picado, me gustaba muchísimo. Y me gustaba esa fecha porque nos sentábamos entre todos a armar la ofrenda y a platicar historias de mi abuelo, de cómo era. Entonces poco a poco como que se fue llenando esa ofrenda de más y más fotos. Se fue volviendo una celebración un poco más grande, porque hablábamos de lo que sucedía, hablábamos de las historias, hablábamos de dónde veníamos. Entonces como que era un momento de convivir en familia, de entender de dónde veníamos y de escuchar historias de los que ya no estaban.
Ya después cuando murió mi papá, decidí también seguir con ese legado. Siempre le pongo su ofrenda y siempre nos reunimos. De hecho, mañana nos juntamos todos en casa de mi mamá a armar la ofrenda y hacer esta tradición que me parece muy bonita. Finalmente es una tradición muy familiar. En donde tienes la oportunidad de abrirle ese espacio a la gente que ya no está ahí. Yo no sé si realmente viene o no, pero lo que sí sé es que yo elijo creer que sí viene.