En el amplio panorama musical, hay artistas que no solo crean canciones, sino que construyen mundos. ROBI es uno de ellos. Con cada acorde y cada palabra, el puertorriqueño abre una ventana íntima hacia su universo creativo, donde la música se convierte en espejo de emociones y vivencias. Su identidad fluye con naturalidad entre el pop, lo urbano y lo alternativo, desafiando etiquetas y reafirmando que su esencia está en la autenticidad y en la libertad de expresarse sin límites.
En entrevista para ¡HOLA! Américas, ROBI nos abre las puertas a su visión musical, dejando ver que la vulnerabilidad y la intensidad no son opuestos, sino fuerzas que dialogan y encuentran un lenguaje propio, capaz de conectar con quienes buscan verdad en el arte. Roberto Chabrier Báez, su nombre real, nos cuenta de la manera en que su trayectoria lo ha transformado, revelando que la música, más que la fama internacional, le ha dado la oportunidad de conocerse a profundidad. Entre amistades, sueños cumplidos y aprendizajes personales, ROBI destaca que cada proyecto es un espejo de su crecimiento, especialmente en discos como Sorry Si Soy GRRRis, donde volcó experiencias y sentimientos vividos durante dos años de evolución artística y personal.
ROBI ha consolidado su propuesta artística a través de colaboraciones que reflejan distintas facetas de su sonido y sensibilidad, y De Sueño En Sueño, junto a Aron Piper, es un ejemplo claro de ello. Una pieza de pop alternativo íntimo y atmosférico que explora la persistencia de los recuerdos y los sueños tras una relación que ha terminado. Su trabajo al lado de Aron se suma a una lista de colaboraciones en las que destaca Young Miko en sorry es que soy bipolarrr, pasando por la transición hacia el pop con Sebastián Yatra en Lienzo, y el puente generacional con Wisin en se me hace imposible olvidarte :(. Más que unir nombres, ROBI busca conexiones auténticas que permitan que cada canción se sienta genuinamente compartida, convirtiendo sus colaboraciones en hitos que marcan el pulso de su crecimiento artístico. Y entre recuerdos, nos revela cómo fue que supo que la música era su camino.
Estás en una nueva etapa sonora con ‘De Sueño en Sueño’, una colaboración que tienes con Aaron Piper.
Es una canción muy, muy funk, pero al mismo tiempo habla de cuando sientes que ya superaste a esa persona que estuvo contigo, y te das cuenta de que subconscientemente sigue en tu cabeza porque la sigues viendo en tus sueños y piensas en cosas que no hicieron porque no terminaron de vivirlas juntos.
Es una canción que nació el día que conocí a Aarón. Nos conocimos en el estudio, y creo que no hay mejor manera de conocer a alguien que ahí, porque uno se abre, habla de sus sentimientos y de otras cosas. Siempre me gusta conocer a las personas, a los artistas, haciendo una canción, porque conecto de una manera muy especial con ellos. Con Aarón fue así, siempre fue muy cool conmigo y sé que es un amigo con quien, después de esta canción, se va a formar una amistad muy bonita.
¿Cómo describes tu identidad musical al moverte entre pop, urbano y alternativa?
Yo diría que mi identidad musical es muy auténtica conmigo, con mis sentimientos, con mi manera de pensar acerca del amor y el desamor. Soy una persona bastante romántica cuando se trata de hacer música y siempre trato de ser yo, de hacer las cosas que me gustan. Hablando más de géneros musicales, trato de no encasillarme en algo, sino simplemente fluir en el estudio y hacer música, porque es una forma de expresarse y poder ser libre haciéndola. Y creo que es uno de los premios más bonitos que he podido recibir gracias a la música.
¿Qué es lo que te ha dado la música desde que estalló esta fama internacional? ¿Cuál es el detalle que más llevas en el corazón?
Me ha ayudado a creer mucho en mí, a creer en mi visión, en que está bien sentirse vulnerable a veces o ser intenso con algunas cosas. Me ayuda a abrazar esas partes de mí que antes no tenía tan claras. Y, obviamente, muchas amistades muy bonitas, muchos sueños que veo cumplirse y que curan a mi niño interior. Diría que me ha ayudado mucho a conocerme como persona, a saber qué es lo que quiero, qué es lo que siento y a abrazar esas partes de mí.
"Con mi disco he recibido muchos mensajes bonitos de fanáticos diciéndome: 'Tu álbum me cambió la perspectiva de la vida' o 'Me salvó en un momento difícil'”.
ROBI
'Sorry Si Soy GRRRis' marcó tu debut, ¿qué te llevó a crear un proyecto tan personal?
Justo el sentimiento de no abandonarme a mí mismo. Este disco lo hice en un transcurso de dos años, y en esos dos años crecí mucho musical y personalmente. Viví muchas cosas, tuve muchos sentimientos y sentía que tenía que ser real y auténtico conmigo mismo, y hablarle a mis fanáticos de la misma manera. Para mí es muy importante que la gente que escucha mi música me conozca y entienda que esto no es un personaje, que no estoy tratando de venderles un lado comercial del amor o de mis sentimientos. Esto soy muy yo. Como digo, la música la veo como los pintores ven su obra: es lo que sienten, una manera de expresarse. Poder hacer un álbum que yo escuche 10 años después y diga: “¡Wow! Siento exactamente lo que sentía el día que escribí esta canción”, es algo que me llena mucho el corazón y mi alma de artista.
¿Por qué crees que la gente suele evitar definir lo que siente, en especial en temas de relaciones?
Yo siento que tiene mucho que ver con las redes sociales y con que todo es tan superficial hoy en día. Todo es como tan de estatus: “voy a postear esto, aunque esté triste; voy a postear esto para que la gente piense que estoy feliz”. Y justo trato de hacer lo opuesto con mi música. Siento que la música es como un cable entre mis fanáticos y yo, para hablar sin filtro y permitirnos sentir cosas que a lo mejor queremos sentir y no sabemos cómo sacarlas. Vivimos en una sociedad donde cada vez estamos menos abiertos a hablar de nuestros sentimientos y de nuestras cosas.
Con mi disco he recibido muchos mensajes bonitos de fanáticos diciéndome: “Tu álbum me cambió la perspectiva de la vida” o “Me salvó en un momento difícil”. Para mí no hay nada mejor que acompañar momentos complicados con música y que mi música sea la que acompaña a personas que lo necesitan.
Tienes una colaboración con Wisin, quien pertenece a una generación completamente distinta. ¿Cómo fue esa colaboración en el estudio y fuera de él?
Wisin es, yo creo, una de mis inspiraciones más grandes en la música. Diría que Wisin & Yandel fue el primer reguetón que escuché en mi vida. Así de grande es el amor que le tengo a su proyecto y a su música. Siempre había sido un sueño para mí poder colaborar con algún artista que admirara muchísimo en mi primer disco. Se me dio la oportunidad de conocer a Wisin en un concierto, y él mismo se acercó a mí y me dijo que le encantaba lo que estaba haciendo, que le gustaba hacia dónde iba mi proyecto y lo que estaba defendiendo.
Me invitó a sus estudios, yo fui, le enseñé mi disco, le encantó y quiso sumarse. Siempre tuve la visión de hacer algo con Wisin que me llevara a esos recuerdos de cuando era niño, prendía la radio y escuchaba a Wisin & Yandel. Ese crossover entre lo urbano y lo pop era lo que quería, y él entendió la visión. Propuso hacer un tema y salió Se me hace imposible olvidarte, que es uno de los temas más lindos de mi disco.
Has trabajado ya con artistas como Young Miko y Sebastián Yatra. ¿Con quién más te gustaría trabajar? ¿A quién tienes en mente?
Siempre voy a decir Luis Fonsi. Es uno de mis sueños más grandes porque es una inspiración para mí. Y, más de la nueva generación, me encantaría hacer algo con Álvaro Díaz, con Alejandro o con Latimafia. Pero igual yo fluyo muchísimo. Soy muy de ver si en el momento está vibrando, pues lo hacemos. Dani Ocean, por ejemplo, me encantaría hacer algo con él en su momento.
Además de su propuesta sonora, ROBI comparte sus reflexiones sobre la conexión con sus fanáticos y el impacto de su estilo en la moda y la cultura. Desde colaboraciones con artistas de distintas generaciones hasta la emoción de ver a su público adoptar elementos visuales inspirados en él, el cantante reafirma que su arte va más allá de la música, pues es un puente de comunicación y un movimiento que trasciende y que busca acompañar a quienes lo escuchan en cada etapa de la vida.
En temas de arte, ¿qué papel juegan el cine, la moda y la fotografía en tu proceso creativo?
Soy una persona muy visual, desde muy chiquito siento que aprendo mucho o asocio todo lo que lo que hago con algo visual. Cuando se trata de hacer música trato de hacer canciones que pinten imágenes y que yo pueda acompañarlas con algo visual. Siempre he sido muy fanático del cine y de hacer mi propio contenido, de desarrollar una idea visual que acompañe a la música.
También me gusta la moda porque es otra manera de expresarme. No todo lo que quiero expresar se logra con la música y a la hora de vestirme o proponer cosas, es como una extensión de mi música o del mensaje que lleva.
Yo soy muy yo cuando me visto. Uso mucho corbatas o siempre llevo un peluche que tengo desde muy niño, que siempre llevo conmigo ya como un accesorio. Y esas son cosas que abrazan mi proyecto.
En el mundo de la moda, ¿qué modelos te inspiran?
No sé si son modelos per se, pero me gustan mucho los perfiles de gente que puede hacer no solo música o no solo cine, sino que se empapan de muchísimas cosas en el mundo del arte. Yo sigo mucho la moda de los actores de los 90s y de los 80s, como Brad Pitt o Johnny Depp. Son personas que dentro de su arte pueden transicionar a otras cosas y crecer en muchos ámbitos del arte. Siempre he querido ser una de esas personalidades que me desenvuelvo en la música, pero eso poder reflejarlo en otras cosas como el cine o como la moda.
"Espero ser de ese estilo de personalidad que la gente diga: “Así se viste ROBI”, independientemente de si uso algo que está de moda ahora mismo o algo que estuvo de moda hace 10 años".
ROBI
¿Y cuál es el accesorio o el detalle que más te llama la atención de esa moda de los noventa?
Siento que era, de algún modo, elegante pero effortless. No sé cómo explicarlo bien, pero no siento que en ese momento la moda estuviera marcada por “tengo que usar esta marca porque es lo que está trendy”. Mientras más atrás me voy en la moda, más me doy cuenta de que cada personaje en los medios tenía su propia personalidad y su propia manera de vestir, muy auténtica. Me encantaba cuando la moda era bastante individual en cada persona. Por ejemplo, tú sabías cómo se vestía DiCaprio, cómo se vestía Brad Pitt. Y espero ser de ese estilo de personalidad, que la gente diga: “Así se viste Robi”, independientemente de si uso algo que está de moda ahora mismo o algo que estuvo de moda hace 10 años. Siempre veo la moda como una forma de expresión, una extensión de la personalidad.
¿Qué sientes cuando tus fans adoptan ese estilo tan tuyo, esos elementos visuales que los hacen parte de ellos?
Lo siento como algo muy especial. De hecho, lo experimenté hace poco en un show que tuve en Puerto Rico, donde había mucha gente usando corbata o llevando peluches. Eso me llena de alegría porque son cosas que nacen de mi cabeza, que yo decido empezar a usar sin pensar en que podrían convertirse en un movimiento. Ver cómo los fanáticos, por apoyarme o porque se sienten reflejados con mi música, adoptan esos elementos y los llevan con orgullo, me parece increíble. Es como si dijeran: “Me gusta cómo viste ROBI, así que voy a empezar a usarlo”. Eso siempre va a ser gratificante y muy bonito de ver.
Yendo un poco hacia tu niñez, ¿recuerdas el momento en el que supiste que tu camino estaba en la música?
¡Uff, yo creo que fue un proceso! Empecé en la música tocando batería, desde los seis años. Al principio siempre lo vi como un hobby, nunca me vi siendo baterista profesional. Yo jugaba béisbol también, y mi futuro siempre estuvo entre la batería y el béisbol. Al principio me incliné un poco más por el béisbol, pero luego empecé a estudiar en una escuela de música y me enamoré profundamente de ella.
Me enamoré no solo de la batería, sino de la música en general, de componer, de leer música. Ahí fui entendiendo que me apasionaba mucho más hacer música. Yo no cantaba ni nada, pero siempre me gustaba estar rodeado de personas que me nutrieran con conocimiento.
Recuerdo que en la escuela hacían grupitos para cantar covers y terminé en uno de esos grupos cantando. Poco a poco fui desarrollando esa parte de mí que podía cantar o entonar, hasta que se volvió parte de mí. Fue algo que nació solo y se ha ido convirtiendo en el motor de mi vida. He dejado que todo fluya, como las cosas buenas que me han pasado, que han llegado con calma, con la vida, con Dios y con el universo poniéndolo todo en su lugar.
¿Cómo equilibras tu identidad puertorriqueña con esta exploración de mercados internacionales?
Bueno, pues yo siempre digo que no hay mejor sitio para defender tu bandera que fuera de la isla. Yo soy una persona muy puertorriqueña y se nota en mi acento, en mi música, en las palabras que uso. Si soy el único puertorriqueño en el grupo de personas donde esté, se va a saber quién es el puertorriqueño. Me gusta representar a Puerto Rico en algo más que lo urbano, que es por lo que más nos conocen, y poder llevar otro estilo de música desde la isla.
Mucha gente afuera no sabe que en Puerto Rico existe una ola de artistas que están proponiendo hacer pop y música romántica. Poder salir de ahí y ser de los artistas que la gente dice: “Es de Puerto Rico y está haciendo algo diferente”, me llena de emoción. Creo que no hay mejor manera de representar a Puerto Rico que de esa forma.