Lady Gaga y Michael Polansky sorprendieron a todos al dejarse ver en la etapa más tierna de sus vidas: como papás. La pareja desató la emoción entre sus seguidores luego de que se confirmara hace unos días que habían dado la bienvenida a la cigüeña; ahora, algunos detalles de esta emocionante noticia han salido a la luz, como el sexo de su bebé y el nombre tan especial que habrían elegido
La pequeña lleva por nombre Rose Bean Polansky, y según medios como TMZ y People, nació el 9 de junio pasado en punto de las 23:19 horas en el Cedars-Sinai Medical Center en Los Ángeles, California. El nombre Rose estaría inspirado en la canción La Vie En Rose, según ha confirmado a People un allegado a la artista. Gaga interpretó su propia versión en la cinta de 2018, A Star Is Born; además, la intérprete de Born This Way también tiene un tatuaje en la columna vertebral a forma de una rosa con tallo largo, la cual acompaña con el texto "la vie en rose".
El segundo nombre de la pequeña, Bean, ha despertado gran curiosidad entre los seguidores de la artista. Diversas fuentes señalan que podría ser un homenaje al activista Carl Bean, cuya lucha por la visibilidad y los derechos de la comunidad LGBTQ+ inspiró directamente la creación de Born This Way, uno de los himnos más emblemáticos de Lady Gaga. La elección del nombre, cargada de simbolismo, refuerza la conexión de la cantante con sus raíces artísticas y con los ideales que siempre ha defendido en público.
A pesar de las especulaciones y del revuelo mediático, los felices papás, asó como sus representantes, han mantenido un hermético silencio. No han confirmado ni desmentido detalles sobre el género o el nombre del bebé, lo que ha alimentado aún más el misterio y la expectación en torno a esta nueva etapa en la vida de Gaga.
La verdadera vida en rosa
En un paseo tranquilo por las calles de San Francisco, Lady Gaga fue vista por primera vez en su faceta más íntima, la de madre. Con un portabebés ajustado a su pecho y una sonrisa serena, la estrella dejó entrever que su vida ha dado un giro hacia lo más tierno y humano. A su lado, Michael Polansky la acompañaba con discreción, como un guardián silencioso de este nuevo capítulo. La escena, sencilla y sin artificios, parecía sacada de una postal de amor cotidiano, donde la fama se desvanece y lo único que importa es el calor de un pequeño corazón latiendo cerca del suyo.







