La tranquilidad de Rodolfo Sancho, marcada sólo por los llamados a set o la emoción de los personajes en sus guiones, se vio interrumpida en agosto de 2023 de una forma que jamás imaginó. A través del mensaje de un familiar se enteraba de la impactante noticia de que su hijo, Daniel Sancho, había cometido un crimen que parecía sacado de una película de terror. Un acto sin precedentes ocurrido en Tailandia, en donde las autoridades lo habían arrestado por haberle quitado la vida al cirujano colombiano Edwin Arrieta, su supuesta pareja, cuyo cuerpo hizo pedazos en un bungalow. Sincero, Rodolfo ha revelado nuevos detalles de cómo lo impactó la situación, y entre recuerdos junto a Daniel aquel verano, hoy se enfrenta a las consecuencias que han puesto a su hijo tras las rejas en la cárcel de Surat Thani, en donde el Tribunal de Apelaciones de Phuket podría buscar la pena de muerte.
Roberto estrena la serie Trazos Ocultos, y como parte de la gira de medios, acudió al foro de Y Ahora Sonsoles para hablar de esta nueva producción. Sin embargo, sabe perfecto que la curiosidad en torno al caso de su hijo es algo que no puede evadir, mucho menos después de hablar de ello en el documental de HBO, El Caso Sancho. Sin dar números concretos, el actor explicó que han sido grandes gastos para él y su familia, con costos que van desde la traducción de una página del tailandés al español; a viajes, abogados y recursos necesarios para la defensa de su hijo.
"Yo creo que en todo este proceso reacciono como prácticamente reaccionaría cualquier ser humano. Primero, es un shock brutal. Eso me lleva a un estado de disociación porque la situación es muy fuerte. Es esa sensación de que no estás viviendo algo real, acompañada de tristeza. Todo esto provoca un enorme estrés, lógicamente", contó a su entrevistadora sobre ese momento en el que supo lo que Daniel había hecho.
Pero pronto tuvo que tomar acción, pues aunque sabía lo delicado del asunto, su deber era actuar a favor de su hijo: "La situación me requería dejar todo eso a un lado. Supongo que eso me ayudó a sobreponerme momentáneamente", comenta. "En ese momento no tengo tiempo ni de apoyarme en nadie ni de nada. Me pongo en marcha enseguida. Llamar a la embajada, hacer gestiones", recordó.
Por supuesto que para él no fue fácil. Mucho menos al pensar que antes de que el nombre de Daniel llegara a titulares internacionales, había pasado unos días a su lado disfrutando del verano en familia: "Daniel estuvo en Fuerteventura conmigo antes de irse a Tailandia. Tengo unos recuerdos muy bonitos del verano, barbacoas, bañarse en la playa… Lo pasamos bien".
La fortaleza de Rodolfo llegaría a ser admirable, e incluso comprensible por algunos padres de familia, quienes también harían lo que fuera por sus hijos. Es en esa lucha en la que se ha apoyado para salir adelante, sin dejarse caer hasta agotar todos los recursos legales que le aseguren que le impiden permanecer quieto por el dolor que esto le ocasiona: "Yo creo que me ha ayudado que soy, en general, muy poco quejica de la vida. Intento vivir bajo ciertos ideales... Yo intento siempre ser positivo, porque si no caes en algo en lo que no quiero caer. Cuando la vida te pone a prueba, eres capaz de ver de qué estás hecho".
El crimen de Daniel Sancho
En agosto de 2023, la vida de Daniel Sancho dio un giro trágico y oscuro en la isla tailandesa de Koh Phangan. Ahí se encontró con el cirujano colombiano Edwin Arrieta, lo que culminó un crimen que conmocionó al mundo entero. Según la investigación, Daniel acabó con la vida de Arrieta y después lo descuartizó, intentando ocultar los restos en distintos puntos de la isla. La Fiscalía tailandesa presentó pruebas de que había comprado cuchillos, bolsas y productos de limpieza días antes, lo que reforzó la idea de que el acto no fue impulsivo, sino planeado con antelación.
El relato de Daniel, sin embargo, fue distinto; aseguró que todo ocurrió en un momento de defensa propia, tras un supuesto intento de agresión sexual. Pero los jueces consideraron que las pruebas mostraban una preparación previa y una intención clara. Por ello, en agosto de 2024, fue condenado a cadena perpetua, aunque el proceso judicial sigue abierto con su defensa en busca de repetir el juicio. Al mismo tiempo, la familia de Arrieta pide que la condena se modifique a pena de muerte; una decisión que aún no está tomada pero que no ha dejado de afectar a las familias de ambos.










