La gira To Be Free de Sam Smith no sólo lo acercó a sus fans mexicanos a través de las cinco fechas programadas para cantar y celebrar juntos, sino que también le permitió disfrutar de otra faceta durante su visita, en la que deleitó a su foodie interior. Entre conciertos y encuentros con sus seguidores, el artista se dio tiempo para explorar los sabores de Guadalajara y la Ciudad de México, sumergiéndose en diversos lugares en lo que la riqueza culinaria lo hizo disfrutar aún más de su visita al país en la que, por supuesto, no faltaron los tacos.
A través de su perfil de Instagram, en el que se hace llamar "Ham Smith" y dedica al placer culinario, el cantante inglés se puso en contacto con sus "piggies" para compartir esta experiencia. Primero en un mercado tradicional en Tlaquepaque, en donde probó quesadillas hechas al momento en un comal. Encantado con la vista, no dejó de tomar fotos al escenario colorido que las frutas, vegetales y la cultura mexicana decoraban en cada pasillo. "¡Qué onda, piggies! 🐷🇲🇽 Soy Ham Smith, reportando desde México!!! 🇲🇽🌮🌶️", compartió feliz con sus "cochinitos".
La travesía continuó en el centro del país, a donde llegó para cumplir con sus fechas en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. En su tiempo libre, Sam recorrió las calles de la colonia Roma, en donde se encontró con una famosa taquería que no sólo ha deleitado a locales, sino que es de las favoritas de otras celebridades como Rosalía y Dua Lipa.
Barriga llena, corazón contento
"Ham" estaba impactado por el trompo de carne al pastor de donde se cortan los tacos de ese estilo, pues comparó la forma con la pata de un elefante. Pero más allá de la vista que lo dejó encantado, el sabor puso el sello definitivo a esta experiencia culinaria. Entre un carrusel de cinco salsas, el cantante se dejó llevar por el picante para amplificar el sabor de la carne y los acompañantes, como cebollitas fritas. Sam aseguró que jamás había probado tacos así y se retiro del lugar chupándose los dedos y con el corazón contento.
La visita, además, le sirvió para practicar un poco su español, con el que se dio a entender entre los meseros y comensales que encontró a su paso por esta agradable visita que, para muchos de sus seguidores, fue breve, pues en México hay una gran variedad de sabores que lo dejarían muy feliz.








