La fama puede ser para muchos una inalcanzable meta en la vida, y para algunos llega sin buscarla. Tal es el caso de los hijos de Angelina Jolie y Brad Pitt, quienes desde su nacimiento han estado bajo los reflectores. Sin embargo, contrario a otros herederos de Hollywood que han seguido los pasos de sus padres, los hijos de la expareja han optado por el bajo perfil. Es por eso que las recientes declaraciones de Zahara, una de las hijas de los actores, no han pasado desapercibidas, pues ha hablado como nunca de su relación con su famosa madre, pero ha evitado mencionar a padre al recordar su adopción.
Zahara, de 21 años, ofreció un discurso en un almuerzo de madres e hijas organizado por la Fundación Pearls of Purpose el pasado fin de semana en Atlanta y por supuesto, estuvo acompañada de Angelina. La joven, quien está en el último año en Spelman College especializándose en psicología y estudios educativos, se deshizo en halagos al hablar de su mamá, a quien se refirió como casi su “alma gemela”.
“Cuando me pidieron que hablara con ustedes hoy sobre el valor de las relaciones madre-hija, me resultó difícil encontrar las palabras. No fue difícil porque no lo valore, sino porque mi madre y yo tenemos una relación única, casi de almas gemelas, que puede ser difícil de expresar con palabras”, expresó Zahara, según muestra un video del evento publicado en Instagram.
“Nuestro amor mutuo es un amor encontrado. Fui adoptada a los seis meses y tuve hermanos maravillosos y muy cariñosos, con una madre que nos inculcó el valor de ayudar a los demás, ser amables y esforzarnos siempre por crecer como personas”, continuó Zahara, quien fue adoptada en Etiopía en 2005 por Angelina y Brad cuando tenía es meses de nacida. “Estos valores pueden parecer sencillos, pero en un mundo donde la amabilidad se pasa por alto y ayudar a los demás tiene un precio, estoy agradecida de haber tenido un modelo a seguir que me mostrara lo que significa ser una buena persona”, agregó mientras su orgullosa madre estaba unos pasos detrás de ella. “Es la mujer más desinteresada, cariñosa y comprensiva a la que tengo el privilegio de llamar mamá”, destacó.
Zahara también habló del reto representa ser parte de una familia conocida mientras vive una vida como universitaria. “Desde el principio, me di cuenta de que sería difícil incluir a mi madre y a mi familia en estos mundos sin poder compartir directamente las consecuencias. Con la vida pública que llevamos, puede ser difícil encontrar esos momentos especiales e íntimos sin sentirnos abrumados por las numerosas miradas que nos observan”, expuso
Zahara compartió que ver el trabajo humanitario su famosa madre ha influenciado su relación con sus propios hermanos. “Me encantaba cuidar de mis hermanos menores y reflejar el cariño y la compasión que mi madre nos demostraba”, expresó. “Todos sabemos que no llegamos a donde estamos únicamente por nuestros méritos. Recuerdo una frase que vi hace años que decía: ‘Soy una mujer fuerte porque una mujer fuerte me crió’”, concluyó su discurso y volviéndose hacia Angelina, agregó: “Gracias, mamá”.
Angelina habla de su madre y recuerda la llegada de Zahara
Tras concluir su mensaje, Zahara cedió la palabra a Angelina Jolie, quien compartió su propia experiencia como hija al recordar a su fallecida Marcheline Betrand. “Mi madre era mi mejor amiga y cuando la perdí hace casi 20 años, pensé que sentiría ese vacío para siempre. Pero luego mis hijas crecieron y a menudo les transmitía todo lo que había aprendido, todo ese amor”, contó. “Cuando no sabía qué hacer, me sentaba en silencio e intentaba imaginar qué diría mi propia madre o cómo lo afrontaría, y recordaba que estaba dentro de mí. Así que, incluso después de su muerte, me ayudó a criar a mis hijas”, agregó Jolie.
La actriz se refirió después a su hija con unas conmovedoras palabras. “Estoy muy agradecida de ser tu madre y de tus hermanos. He entregado mi vida a ustedes. Son mis mejores maestros y sé que comparto ese sentimiento con todas las madres presentes”, expresó. “Cuando conocí a Zahara me pregunté si alguna vez sería lo suficientemente buena para ser su madre. Y lo que no esperaba era cuánto la necesitaría, cuánta fuerza obtendría de ese espíritu y esa fe que sostenía en mis brazos”, compartió Angelina.











