Durantes años, Marimar Vega dudo sobre el tema de la maternidad, hasta que en junio pasado, luego de meditarlo conscientemente durante 6 meses, tomó la decisión de no tener hijos, una elección que causó revuelo entre el público, debido a la firmeza con la que lo compartió. Con el objetivo de ayudar a mujeres, que como ella, se están cuestionando este tema, abrió su corazón en una sincera charla que sostuvo con Roberta Woodeorth, para el podcast Libre & Loca, donde compartió detalles del proceso que atravesó para llegar a la conclusión de que la maternidad no forma parte de su plan de vida.
Siempre sincera, la actriz explicó por qué tomar la decisión fue tan complejo por muchos años: "Es una decisión muy difícil y no creo que se deba tomar a la ligera, porque toda la vida has oido que es lo más bonito del mundo y decidir que no vas a vivir lo más bonito del mundo, obviamente es fuerte", explicó.
La presión social que se ejerce sobre las mujeres fue en gran parte una de las cuestiones que la hizo dudar, sin embargo, a sus 42 años, está segura de que tomó la mejor decisión: "Creo que se vale decir, no para mí no es y no sentirse menos mujer, ni menos realizada, yo creo que nos hacen sentir incompletas si no somos mamás y yo no me siento incompleta, la verdad".
La actriz recordó cuáles fueron los comentarios que escuchó, tras dar a conocer su decisión, que más la impactaron: "Me sorpredió muchísimo que había muchas mujeres, cuando conté mi decisión, que me dijeron, por qué mejor no dices que no pudiste y eso me molestó", aseguró, debido a que esa no es la razón por la que tomó esta determinación. "A veces te dicen, es por egoista, y uno puede decir, pues sí, yo en la vida necesito dormir, quiero viajar y por eso es tan personal", añadió.
La razón real de su decisión
Aunque ahora Marimar está segura de no ser mamá, reconoció que no siempre lo supo. Admitió que cuando era más joven tenía otra concepción de la maternidad y vivía otras realidades que la hacían dudar: "Cuando estuve más joven, yo decía que sí, después cuándo estuve casada con un hombre muy tradicional y lo único importaba en la vida era eso, perdimos un bebé. Luego me divorcié y congelé mis óvulos, después conocí a Jeros y dije: '¡Ahora sí!' y en 2 años hicimos un In Vitro, y en mi experiencia fue algo dífcil de vivir, y ahí empecé a observarme y ahí me di cuenta que lo estaba posponiendo".
Luego de hacerse un primer tratamiento In Vitro, con los óvulos que congeló en la juventud, Marimar y Jerónimo se replantearon el plan de convertirse en papás: "Un día desayunando nos preguntamos, ¿realmente quieres?, cada quien dio sus razones y lo primero que decidimos fue que no haríamos otro tratamiento (...) 6 meses después volvimos a sentar y djimos, ¿estamos seguros?, decidimos que sí".
La actriz admite que desde que comunicó su decisión con el mundo, algo cambió: "No sabes lo libre y la paz que sentí cuando lo comuniqué, me siento tan aliviada de mi decisión que, siento que nunca lo quisé, no sé, nunca lo sabré, hoy creo que me siento más valiente, segura y cerca de mí para haber tomado esta decisión, pero también creo que uno puede cambiar muchísimo".










