Apenas han transcurrido unas semanas desde la partida de Pedro Torres y su ausencia se siente todavía reciente, profunda, imposible de dimensionar. Este día, en el que el productor habría celebrado 73 años de vida, sus hijos decidieron rendirle homenaje con palabras que retratan no solo al creativo detrás de grandes proyectos, sino al padre cercano, cómplice y formador que marcó sus historias personales. Desde sus redes sociales, cada uno evocó recuerdos íntimos que dejan ver la huella que dejó en casa.
Fue Pedro Antonio, hijo del productor y de Lucía Méndez, quien abrió esta cadena de memorias con una imagen de su infancia al lado de su papá. La fotografía, compartida en sus historias de Instagram, estuvo acompañada por un mensaje breve pero cargado de sentimiento: “Feliz cumple, pa. Hoy hubieras cumplido 73. Te extraño”, expresó conmovido, dejando claro que la fecha no pasó inadvertida para la familia.
Apolonia recuerda a Pedro
Por su parte, Apolonia, primogénita de Pedro y nacida de su primer matrimonio con Carolina Gutiérrez, abrió una ventana a los recuerdos más entrañables de su historia familiar a través de sus historias de Instagram. Las imágenes no solo evocan la juventud del productor, sino que también retratan su faceta como padre cercano, abuelo amoroso y profesional apasionado, revelando distintas etapas de una vida plena. Con cada fotografía dejó ver el lado más íntimo y humano de quien fuera una figura clave en la industria. “Besos hasta el cielo, padre mío”, escribió con evidente emoción al acompañar una de esas postales cargadas de memoria.
El especial mensaje de Emilia para su papá
Por su parte, Emilia, hija del productor y de la empresaria Alexica Silveyra, publicó un recuerdo fotográfico y un extenso mensaje en el que habló del vacío que dejó su ausencia y del aprendizaje que conserva intacto. “Hoy, en tu cumpleaños celebro tu vida y el legado que dejaste. Han pasado tres semanas desde que ya no estás y aun así no ha habido un solo momento en el que no te haya sentido conmigo. Mi papá, mi guía, mi mejor amigo. Gracias a ti soy quien soy. Gracias por enseñarme con el ejemplo a disfrutar la vida, a no rendirme y a perseguir siempre mis sueños”.
En otra parte de su mensaje, Emilia evocó la mirada creativa de su padre y la filosofía con la que enfrentaba cada reto. “Me enseñaste a ver la vida detrás de tu lente, donde todo era belleza, gozo y oportunidad de crecer y descubrir; donde cada momento tenía algo especial si sabías cómo mirarlo. Siempre vas a ser el eterno curioso, con esas ganas de crecer, de mejorar, de nunca conformarte, y con tu frase que siempre me decías: se puede ser mejor”. También compartió la manera en que, tras su partida, ha descubierto el alcance de su influencia: “Estas últimas semanas he recibido cientos de mensajes y he visto aún más publicaciones de personas contando su historia contigo, hablando de cómo cambiaste sus vidas, y eso me llena el alma de orgullo. Tenías ese don único de hacer que cada persona se sintiera especial, de ayudar a que cada quien sacara su brillo. Tenías ese ojo para ver en los demás lo que a veces ni ellos mismos podían ver. Me conmueve saber cuántas personas te van a extrañar y entender que lo más grande no fueron tus proyectos, sino la forma en que impactaste a tantos con tu amor, tus palabras y tu risa”.
Con palabras llenas de cariño, la joven también le dedicó un agradecimiento profundo: “Gracias por ser el mejor papá del mundo. Es un honor ser tu hija. Gracias por cada memoria, cada risa y cada momento juntos. Nunca voy a tener palabras suficientes para decirte cuánto te agradezco y cuánto te amo. Sé que estás celebrando allá arriba, bailando sin ritmo y tomando muchas, muchas fotos, y sé que estás en paz, cuidándonos”. Y añadió una reflexión que resume la esencia del productor: “Hoy te celebro no solo como mi padre, sino como el gran ser humano que eres, porque sigues viviendo en tus hijos y en todas las personas que tocaste con tu luz, con tu pasión desmedida por la vida y tu palabra favorita: ‘NEXT’, esa forma tuya de voltear la página ante cualquier adversidad y seguir adelante sin miedo. Siempre me va a llenar el corazón cuando me digan que soy igualita a ti”.
Finalmente, Emilia cerró su mensaje con una imagen entrañable de la relación que los unía: “Desde siempre fui tu mini me, tu compañera, tu roomie, tu princesa, tu niña chiquita. Gracias por darme mi piel canela y enseñarme a llevar con orgullo todo lo que soy. Así que ahora, padre, a vivir la vida como tú me enseñaste: cabeza en alto, sonrisa lista para la foto y siempre hacia adelante, viviendo como tú siempre lo hiciste, inmensamente feliz. Camino sabiendo que tengo al ángel más grande cuidando mi camino”. Así, entre recuerdos, gratitud y amor, sus hijos mantienen viva la memoria del hombre que, más allá de su legado profesional, dejó una marca indeleble en su familia.










