La receta para crear una serie como"Como agua para chocolate" no fue sencilla. Hicieron falta cinco mujeres guiadas por una profunda pasión por su arte, una generosa cucharada de amor y la pizca de drama indispensable en toda gran historia. Pero esta no es cualquier historia: es una que ha conquistado el corazón de los mexicanos desde que Laura Esquivel la escribió hace 36 años.
Este mes de febrero llega a la pantalla la segunda temporada de la adaptación de HBO, bajo la producción ejecutiva de Salma Hayek. Una serie que revive el realismo mágico, la pasión desbordada y la riqueza de la cocina mexicana para una nueva generación, mientras explora el amor prohibido entre Tita y Pedro, después de una exitosa primera temporada.
Irene Azuela regresa con la segunda temporada de "Como agua para chocolate".
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En esta historia vemos a Irene Azuela dar vida a Elena de la Garza, la madre de Tita. La actriz, quien posee una impresionante trayectoria de más de 20 años, conversó con nosotros sobre la complejidad y profundidad de su personaje, la emoción de formar parte de un proyecto tan emblemático y la manera en que hoy vive y entiende la maternidad.
Irene Azuela: la actriz que da vida a Elena de la Garza en "Como agua para chocolate"
¿En qué momento descubriste que la actuación era tu pasión?
La verdad es que a mí siempre me gustó estar en el escenario. De niña bailaba, o sea, siempre estuve de alguna manera en las actividades que tenían que ver con la escena en la escuela. Pero no fue hasta más tarde que consideré que podía hacer una carrera. Cuando salí de la prepa y estaba un poco perdida, me fui a Inglaterra. Mis papás siempre me llevaron al teatro, era parte de nuestra vida. Ahí me di cuenta de que podía hacer toda una carrera, que era una carrera tan respetada como cualquier otra. Y entonces, ahí fue cuando, digamos, a los 18, 19 años, decidí estudiar teatro y me asumí como una actriz en ciernes.
¿Qué te hizo aceptar el personaje de Elena? ¿Qué te hizo conectar con ella?
Para empezar, el tamaño de la producción que significa "Como agua para chocolate”, es una de las novelas más conocidas en México, en Latinoamérica. Es una historia muy querida por la gente que ya había tenido su versión en el cine y era la oportunidad de presentar la historia con un formato que tiene que ver con quiénes somos hoy en día. Yo creo que es una historia que está tan bien escrita, donde los personajes están tan bien definidos y son todos tan entrañables, que que valía la pena decir: “A ver, ¿quiénes son estos personajes de esa época de la Revolución versus quiénes somos hoy en día?”.
Irene Azuela interpreta a Elena de la Garza, la madre de Tita, interpretada por Azul Guaita.
¿Cuál fue el mayor reto de interpretarla?
Hacer un personaje así lleno de amargura, como Mamá Elena. El reto consistía en no quedarse en un lugar de una sola dimensión, en no quedarse en el retrato de una mujer mala, sino entender cuáles eran sus motivos por los cuales ella podía comportarse de X o Y manera. Y siendo, además, una producción hecha por HBO y por Salma, con quien ya habíamos trabajado, pues definitivamente era una invitación que se antojaba muy, muy rica.
¿Tuviste oportunidad de platicar con Salma Hayek sobre el proyecto?
Sí, hablamos mucho de la producción de Mamá Helena, y siempre hablar con ella es muy enriquecedor, es una mujer brillante, es una mujer con un liderazgo nato y es una delicia siempre hablar con ella.
Además, realmente es una historia escrita por una mujer, hecha por mujeres y para mujeres.
Sí, es una historia absolutamente femenina. Son los corazones femeninos y las inquietudes femeninas las que están constantemente moviendo la historia. Empezando por la cocina, la cocina en ese entonces correspondía únicamente a las mujeres. Entonces, por supuesto que la fuerza femenina en su máxima expresión está puesta ahí en la historia en cada uno de los personajes. Y es interesante ver qué ha pasado con ese tipo de personajes a lo largo del tiempo, hacia dónde hemos evolucionado, hacia dónde hemos luchado o jalado, digamos, la cuerda. Y en ese sentido, me parece que siempre es interesante tener la oportunidad de que a través de un producto masivo, un producto como una serie que se va a ver en tantísimos países, nos pueda servir también de reflexión de quiénes somos las mujeres versus quiénes fuimos en esa época.
Tu personaje requería una gran transformación física, ¿cómo fue ese proceso?
Sí, no sabes las horas que pasaban jalándome el pelo (risas), me tenían que hacer crepe para poder armar el peinado, y luego, pues olvídate de echarte una siesta.
Queríamos ver a Mamá Elena como muy limpia en un sentido y muy rígida en otro. Obviamente estar de luto la pone en un lugar de muchísima rigidez, muchísima oscuridad. No oscuridad, pero más bien en un lugar en donde ella no quiere habitar la luz, la alegría, digamos, el gozo por vivir. Entonces, eso hacía que sí, que la preparación fuera bastante larga y que yo tuviera que vivir en una rigidez constante para poder lograr el personaje.
Irene Azuela se ha consolidado como una de las actrices favoritas en la industria, con una trayectoria que también abarca teatro y cine.
"Con esta segunda temporada, la hemos visto mi hija y yo. Y me gusta muchísimo ver su reacción. Estamos leyendo el libro ahora en las noches, y es muy lindo escuchar su punto de vista y cómo se va metiendo a la historia y lo que opina de los personajes".
Irene Azuela
Si Mamá Helena viviera hoy, ¿tú qué crees que haría diferente o cómo crees que sería su evolución?
Yo creo que a Elena sus hijas no le permitirían ser lo que es, porque las generaciones de hoy en día están completamente revolucionadas, conscientes y con un discurso supersólido de quién quieren ser. Entonces, por un lado, no la dejarían y por el otro lado, ella seguramente tampoco hubiera permitido muchas cosas. Al final, Elena es una mujer con una autoridad muy impactante, es una mujer que se tuvo que hacer cargo de toda una hacienda, de pagarle a toda la gente que trabaja ahí, de ser la cabeza de todas de esos trabajadores y de vivir con una imposición durísima, que es el señor diciéndole: “Tú te casas conmigo y vamos a tener todos los hijos que yo diga”. En fin, creo que su carácter y su la hubiera puesto en un lugar muy distinto.
Tú también eres mamá, ¿cómo vives la maternidad con tu hija?
Completamente diferente. Nada que ver. Ahora, con esta segunda temporada, la hemos visto mi hija y yo. Y me gusta muchísimo ver su reacción. Bueno, de hecho estamos leyendo el libro ahora en las noches, y es muy lindo escuchar su punto de vista y cómo se va metiendo a la historia y lo que opina de los personajes. Y para mí, eso es el resultado de construir una relación de muchísima confianza con ella. Me parece que con el tiempo hemos aprendido muchísimo las mujeres y lo primero que tiene que haber entre nosotras es la confianza de saber que yo estoy para ella siempre, que nos vamos a tener siempre. Y si bien nosotras como madres somos las que vamos marcando la pauta, el tema de las jerarquías ha cambiado bastante. Ya no es “porque lo digo yo”, creo que esos términos ya dejaron de funcionar hace mucho tiempo. Entonces, es chistoso, porque yo de repente le hablo a mi hija de broma, como si estuviera hablando mamá Elena, y se ríe muchísimo.
¿Cuál es el ejemplo que te gustaría dejarle a tu hija?
Muchísimos. Yo creo que esos ejemplos no paran nunca y todo el tiempo están cambiando, además, en la medida en la que yo voy creciendo y voy enfrentándome a retos y a las adversidades de la vida, también van surgiendo los ejemplos que yo le quiero dar a mi hija. Pero en términos generales, te diría que la libertad, que vale la pena pelear por la libertad de cada una. Que siempre se fuera fiel a sí misma, que aprenda a decir que no y que goce la vida, que yo aquí estoy para acompañarla, para contenerla. Y al final, pues ella va a ir tomando las decisiones que ella considere que sean las correctas y yo voy a estar ahí para ella.
Irene Azuela posa junto al cast femenino de "Como agua para chocolate": Andrea Chaparro, Angeles Cruz, Azul Guaita y Ana Valeria Becerril.
La cocina es muy importante en la serie, ¿a ti te gusta cocinar?
Me gusta la cocina, lo hago poco, la verdad. Cuando lo hago, siento que es porque tengo la necesidad de sentirme en casa, de sentir como cierto calor que en ningún otro lado lo encuentro. Me gusta mucho hornear, como panqués o quiches. De pronto hago alguna carne. No guiso, definitivamente; pero sí, cuando lo hago, lo disfruto.
¿Qué viene en el futuro para Irene?
En un futuro próximo, me veo disfrutando muchísimo a mi hija, me veo en el desafío de la adolescencia, que ahí viene fuerte, me veo viajando mucho, me veo produciendo teatro, tengo ganas de escribir una obra para mí, que yo pueda hacer para mí y dirigir en algún momento.
La comida y la tradición tienen una fuerte relación con el amor en la serie, ¿tú crees que sí se puede enamorar a través del paladar?
Definitivamente. Las parejas que he tenido, que han estado cerca de la cocina, me fascinan. Me gustan muchísimo, no solo el sentir el apapacho de la madre con la sopa de verduras, sino que me cocinen, me parece fascinante, sí se me cae la baba cuando pruebo algo de alguien que me gusta mucho.