El escenario y el hogar parecen avanzar al mismo ritmo en la vida de Alex Fernández. Mientras consolida su lugar dentro de la música regional mexicana, el cantante también proyecta el futuro de la familia que ha construido junto a Alexia Hernández y sus dos pequeñas, Mía y Nirvana. En medio de esta etapa de plenitud -marcada por conciertos, viajes y nuevas metas- surge una pregunta que lo ilusiona especialmente: ¿hasta dónde crecerá su clan? Él lo tiene claro. Pero en casa, la última palabra no la dice solo él.
Durante una charla con el programa Ventaneando, el intérprete habló sin reservas sobre sus deseos de paternidad. “Mi esposa quiere uno más. Yo quería cinco, pero después de dos y creo que con tres (Es lo justo)”, confesó entre risas, dejando ver que, aunque su sueño inicial era una familia numerosa, la experiencia ya le ha dado una perspectiva distinta. Sus palabras revelan no solo entusiasmo, sino también negociación y complicidad en pareja.
Feliz con su rol de papá, Alex no oculta la conexión especial que mantiene con sus hijas. Sin embargo, también reconoce que le haría ilusión la llegada de un niño. “Si tuviéramos otra niña yo feliz, porque mis niñas no sabes cómo me traen. Las niñas son de papá, pero ya tengo dos, entonces igual, pues si sale niño estaría muy padre también”, expresó con naturalidad. Más allá del género, lo que verdaderamente resalta es el amor con el que habla de la paternidad y la alegría que le provoca imaginar un nuevo integrante en casa.
Quiere ser un padre presente
Quienes siguen su trayectoria saben que, pese a los compromisos que implica continuar con un legado artístico tan significativo, Alex procura mantener los pies bien puestos en la tierra. Su organización diaria no gira únicamente en torno a escenarios y estudios de grabación, sino también a horarios escolares, momentos familiares y rutinas cotidianas. Así lo dejó claro al compartir: “Solo pienso en ellas, a la hora de administrarme para controlar bien mi carrera para poder pasar el mayor tiempo posible con ellas y no estar demasiado tiempo en la carrera, pero al mismo tiempo no descuidar la carrera… Mi familia para mí es mi prioridad número uno…”.
Esa búsqueda de equilibrio define hoy su presente. Consciente de que la música exige disciplina y constancia, el cantante ha aprendido a dosificar su agenda para no perderse los instantes que considera irremplazables. Entre aplausos y giras, su mayor satisfacción parece encontrarse en el hogar que ha formado. Y aunque la idea de cinco hijos quedó como un sueño que hoy suena lejano, la conversación sigue abierta.








