A un mes del susto que pasaron Alex Fernández y su esposa, Alexia Hernández, con la hospitalización de su primogénita Mía, el cantante rompió el silencio y habló de la angustia que sintió cuando tuvo que llevar de emergencia a la pequeña de 4 años de edad por una salmonelosis. En entrevista para el programa Ventaneando, el hijo mayor de El Potrillo, admitió que este episodio fue el más complicado que ha enfrentado como papá.
El cantante contó que fue alarmante el momento en el que decidieron llevar a la niña a urgencias: "A Mía le dio salmonelosis, sí estuvo impactante de la manera que pasó todo, porque empezó a hacer del baño en sangre y me volví loco, luego, luego fuimos al hospital", narró Alex.
Ya en el hospital, los papás conocieron el diagnostico y comenzó el tratamiento para la niña, quien en un par de días fue dada de alta: "Era salmonelosis, que es muy delicado, pero ya sabíamos qué era, con los controles de la asistencia médica, gracias a Dios se puso bien relativamente rápido", narró el intérprete de Te amaré.
Sinceró, Alex reconoció que esta situación fue la más retadora que le ha tocado enfrentar como padre de familiar: "Fue horrible, es lo peor que te puede pasar como papá". Tras el susto, el cantante y su esposa regresaron a casa con Mía: "Todo bien gracias a Dios, están bien mis bebés esperándome en casa y yo con muchas ganas de estar con ellas", comentó al final de la entrevista.
La joven pareja fue la que compartió con sus seguidores la situación, a través de varias fotos en las que se ve a la niña internada: "Mi hija fue hospitalizada por salmonela, pero gracias a Dios ya va mejor", escribió Alexia en una de sus historias, donde agradeció a sus seguidores por preocuparse por la niña: "Gracias a todos por sus mensajes y buenos deseos. De corazón", escribió.
Por su parte, Alex también utilizó sus redes para hacer referencia al estado de salud de su pequeña: "¡Hola Chicos! Estoy muy bien. Gracias todos", escribió el cantante a nombra de su pequeña junto a una foto de Mía usando la bata del hospital, junto a los peluches que la acompañaron durante su internamiento.









