Ale Capetillo atraviesa un momento de reencuentro con su historia personal. Tras la muerte de su abuela paterna, María del Carmen Vázquez Alcaide, la joven viajó a Sevilla para volver al origen de su familia y rendir homenaje a una de las figuras más importantes de su vida. No llegó únicamente como visitante, sino como nieta consciente del peso emocional que guarda la ciudad andaluza, aquella que vio nacer a la mamá de Eduardo Capetillo y que siempre estuvo presente en su crianza. En medio de este proceso, la influencer ya se prepara para regresar a la ciudad durante la Feria de Sevilla, una celebración cargada de simbolismo en la que busca honrar su legado desde la tradición y el cariño familiar.
La conexión de Ale con Sevilla ha sido profunda y constante. La ciudad fue el lugar de nacimiento de María del Carmen Vázquez Alcaide, conocida con cariño como Yeya dentro de su familia, una mujer que, a pesar de haber formado su vida en México, nunca se desligó de sus raíces andaluzas. Ese vínculo cultural fue transmitido con orgullo a sus hijos y nietos, especialmente a Alejandra, quien nunca ha ocultado la admiración y el amor que sentía por su abuela, ni la influencia que tuvo en su manera de entender la identidad y la familia.
Uno de los gestos más conmovedores de esa herencia se hizo visible durante la boda religiosa de la joven, celebrada en mayo de 2025. En lugar del tradicional velo, la influencer decidió portar una mantilla sevillana que perteneció a su abuela paterna y que fue utilizada en momentos clave de la familia, como el bautizo de Eduardo Capetillo. Meses antes del enlace, ella misma compartió que aún no tenía vestido, pero sí uno de los accesorios más importantes del ajuar nupcial. Para María del Carmen, verla usar esa pieza era un sueño cumplido.
La relación entre la joven y la mamá de Eduardo Capetillo también quedó reflejada en los viajes que realizó a Sevilla antes de este momento. En 2024, Ale visitó la ciudad en solitario con una lista de lugares que su abuela le habría recomendado conocer durante su juventud. Más adelante, previo a su boda civil, celebrada a mediados de abril, regresó acompañada de Nader Shoueiry para compartir con él esos espacios cargados de historia familiar. “Me presentaste a Sevilla, ahora me toca enseñártela en cada viaje”, escribió entonces, recordando los consejos turísticos de su abuela y los sitios que solía frecuentar antes de mudarse a México.
El homenaje más especial
Hoy, ese diálogo con sus raíces toma forma a través de la moda y la tradición. Ale Capetillo tiene planeado asistir a la Feria de Sevilla con un atuendo preparado especialmente como homenaje a su abuela: un vestido flamenco blanco con lunares y holanes negros, muy similar a uno que María del Carmen Vázquez Alcaide usó alguna vez. Más allá de la estética, se trata de un gesto cargado de significado, en el que cada detalle conecta pasado y presente.
De esta manera, la influencer se alista para vivir la Feria de Sevilla desde un lugar profundamente personal. Entre volantes, recuerdos y símbolos familiares, la joven honra a la mujer que le enseñó a amar esa ciudad incluso a la distancia. Un homenaje íntimo que confirma que el legado de su abuela sigue vivo, no solo en la memoria, sino en cada paso que da en la tierra que la vio nacer.






