Las declaraciones de Guillermo Dávila, padre de Marielena Dávila, la primogénita de Chiquinquirá Delgado; tomaron por sorpresa a la familia de la presentadora, pues a mediados de diciembre habló en un programa de televisión sobre el distanciamiento con su hija. Chiqui respondió señalando la falsedad de sus palabras, y Marielena desactivó sus redes sociales mientras asimilaba todo lo que sucedía. Más tranquila y dispuesta a revelar su verdad, la modelo volvió al mundo virtual en donde publicó una extensa y contundente carta sobre lo afectada que está la relación con su padre, asegurando que esta es su única declaración sobre este tema.
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"He guardado silencio durante muchos años, porque nunca me ha interesado herir a nadie aún cuando me hirieron a mí primero", inicia la joven. "Me sorprende ver a un padre hablando despectivamente de su propia hija y que aún así algunos lo defiendan. Siempre pensé que, sin importar cualquier problema personal, en público nos cuidábamos mutuamente. Eso hice durante años, pero ya que se dijeron cosas que no son ciertas, aquí les cuento mi verdad".
Maielena reveló: "Primero, desde niña mi sueño más grande fue tener una relación paternal sana. No tenerla ha sido el camino más duro que me ha tocado caminar. La presencia física, un momento, o una foto, no significan nada si detrás de eso hay abuso emocional, malos tratos, rechazo, y manipulación".
En respuesta a Guillermo, la joven añade: "Segundo, sí es cierto que ya no tengo una relación paternal. Lo que no se mencionó, fueron las décadas que pasé intentando sanar la relación. Rogando por una conversación, y si no se podía en persona, lo intentaba por llamada, y si no, por mensaje de texto, y si no, escribía cartas".
Como pocas veces, habló sobre detalles de su vida personal: "pasé toda mi vida intentando arreglar algo que yo no rompí. Hasta que entendí que una relación es de dos, y que necesita de dos personas dispuestas a hacerla sana. Entendí que la única manera de sostener la relación era aceptando abuso emocional, y eso no es amor. La distancia no tiene nada que ver con castigar a nadie, y tiene todo que ver con protegerme a mí. Al fin dejé de vivir con miedo, dejé de sobrevivir, y empecé a vivir, a florecer".
Marielena también se refirió al supuesto distanciamiento con su padre a raíz de la polémica que él vivió con su hijo Vasco Madueño, fruto de su relación con Jessica Madueño, de quien aseguró que había sido "un accidente" y se negó a reconocerlo durante años, hasta que se realizó una prueba de ADN. "Yo jamás sería capaz de alejarme por la existencia de otros hijos. A mí también se me negó la verdad de otros hijos durante muchos años. Una de esas veces me enteré leyendo el periódico cuando yo era adolescente. Siempre quise que ninguno de ellos sufriera, y que recibieran el amor, la protección Y el reconocimiento que merecen. Que todos pudiesen construir vidas sanas y felices lejos de cualquier dolor paternal".
En cuanto a cómo Guillermo se expresó de ella en la televisión, Marielena aseguró: "No me sorprende que se haya hablado negativamente de mí, eso dice todo de quien lo dice y nada de mí. Hay personas que no son capaces de enfrentarse a sí mismas, y prefieren desacreditar a otros en vez de asumir sus responsabilidades. Todos cometemos errores, pero existen personas que prefieren perderte, que reconocer el daño que te han hecho. Y al final del día, uno cosecha lo que siembra".
Contundente y tranquila con cómo ha manejado sus emociones ante la situación, Marielena también expresó: "Los padres que han ejercido dinámicas emocionales dañinas pierden la relación con sus hijos adultos porque no son capaces de validar el dolor de sus hijos, de escuchar con honestidad, ni de responsabilizarse por cómo los hirieron. Esto nunca se trató de pasar factura eternamente. Yo sí quería una relación, pero sana. Y nunca pedí gran cosa, solo un reconocimiento del dolor causado, y una promesa de ser mejor en el presente. Eso nunca llegó, y está bien. Ya no me duele, y ya no lo necesito".
Y prosiguió: "La paternidad no se define por un título, sino por el amor, la protección, y la reciprocidad. Los hijos no se alejan de vínculos amorosos, se alejan cuando permanecer implica seguir siendo lastimados. Es profundamente injusto que, siendo yo quien vivió el daño, el peso y la responsabilidad de las acciones de otros recaigan sobre mí. No me corresponde cargar con las consecuencias de decisiones y conductas que no fueron mías. Esto no es un capricho ni una reacción pasajera".
La joven dejó claro que no tiene intensión de reparar la relación con su padre: "Tras décadas de dolor, no existe ni existirá reconciliación. Parte de sanar es proteger a la familia que estoy construyendo y a mis futuros hijos de vivir lo que yo viví. Estoy muy orgullosa de haber sanado y de la paz que he logrado después de décadas de trabajo interno. Ya no guardo rencor, y perdoné absolutamente todo hace mucho tiempo". Además, habló sobre la importancia de perdonar en todos los niveles interpersonales: "La vida es más bonita y más ligera así. Pero perdonar todo lo sucedido en el pasado no significa aceptar malos tratos en tiempo presente. A veces la decisión más adulta es dejar de intentar salvar un vínculo en el que constantemente tienes que traicionarte. Eso aplica a relaciones románticas, amistosas, y familiares".
El agradecimiento a su mamá y el ejemplo para muchas mujeres
En su mensaje, Marielena explicó que quiso compartir estos detalles para aclarar situaciones que ya son públicas, además de querer dar su parte de la historia. "Hay muchas otras situaciones que fueron las reales razones de la distancia, tantas cosas que yo pudiese contar, pero no me interesa herir a nadie, en lo absoluto", confesó sin ahondar en esas situaciones de padre e hija.
Incluso reveló que hubo un periodo de inseguridad en el que necesitó del cariño y la figura paterna para lograr salir adelante. "Un padre es el primer amor de una hija, y durante muchos años creí que yo no era merecedora de recibir amor. Pasé muchos años sin ningún tipo de autoestima ni amor propio. Me tomó décadas de terapia aprender a amarme, en muchos momentos cuestioné incluso por qué llegué a nacer. Fueron los años más oscuros de mi vida, pero ya quedaron atrás.
Sobre su mamá y la forma en la que la ha defendido en público y en privado, agregó: "Con mi madre siempre voy a estar agradecida por protegerme, y por sacarme adelante como tantas otras mujeres que luchan por sus hijos. Mi madre jamás me habló mal de nadie, yo crecí y solita me di cuenta de todo. Mi mamá es mi héroe, y es la mujer más increíble y trabajadora que he conocido en mi vida". Además, empatizó con miles de mujeres que se encuentran en una situación familiar parecida a la de ella, y que puedan tomar su experiencia como ejemplo: "Sé que muchas mujeres, esposas, e hijas han vivido la misma historia, que me entienden, y que se sienten igual que yo. Al contar mi historia, espero poder ayudar a personas que han vivido situaciones similares, que sepan que no están solas, y que si hay luz al final del túnel".
Con el corazón tranquilo, concluyó: "Si la niña que fui pudiese verme hoy no lo creería. Por sobre todas las cosas estoy orgullosa de saber que el trauma generacional termina conmigo, porque aunque lo heredé, estoy aprendiendo a no repetirlo. Y ese logro silencioso es el orgullo personal más grande y más importante de mi vida. Saber que aunque recibí tanta oscuridad, yo sí fui lo suficientemente valiente como para convertirla en crecimiento, y luz. Después de sufrir durante décadas, ahora me merezco ser feliz".
¿Qué dijo Guillermo Dávila sobre su hija?
Días antes de Navidad, Guillermo Dávila acudió como invitado al programa peruano, El Valor de la Verdad, en donde el cantante de 70 años participó en una dinámica en la que podría ganar 20 mil soles peruanos, cerca de seis mil dólares, por contar los detalles de su vida. Ahí, reveló que no ha hablado con su hija desde hace ocho años.
"Mi hija está brava ya conmigo, pero ya de grande. Ella no ha tenido la experiencia de saber cómo actuar, porque ella también es una muchacha pública, es actriz, toca, canta… Está en América, es una chica más joven que la de Alemania, quizás sea más vulnerable con las cosas que más le llegan", dijo luego de hablar de sus otros hijos, Vasco, Guillermo y Daniela.
Chiquinquirá salió en defensa de su hija y a través de las redes sociales expresó: "Cuando un hombre decide ser un padre ausente y sin responsabilidades, no una sino múltiples veces, está sembrando distancia". Y sobre la dinámica en la que hizo estas declaraciones, añadió: "El instinto de un padre o una madre es proteger a sus hijos, no exponerlos ni inventar falsas historias para su beneficio". Chiqui concluyó: "Muchos padres abusivos escondidos detrás de una fachada de víctima en redes sociales, triste por los hijos de personajes como estos, que tienen que ver y leer tantas injusticias".
