En el marco del arranque de ¿Apostarías por mí?, el nuevo reality de TelevisaUnivision que se estrena este domingo 18 de enero, Cecilia Galliano se sincera como pocas veces. En una charla cercana que le concedió a ¡HOLA! en Brasil, país hasta donde el medio viajó para acompañar este lanzamiento, la actriz y conductora habla no solo del proyecto que está por comenzar, sino también de las decisiones que han marcado su historia personal.
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Ambicioso en su planteamiento y emocional en su desarrollo, ¿Apostarías por mí? pone a prueba a distintas parejas, quienes deberán decidir entre el dinero o el amor. Cecilia forma parte del panel de analistas del programa, junto a Lupillo Rivera y Jorge Lozano, un reto que llega en un momento de madurez profesional y personal para ella. Con una carrera sólida y una vida marcada por grandes cambios, Galliano se reconoce hoy como una mujer que ha aprendido a apostar con el corazón, incluso cuando el resultado no siempre ha sido el esperado.
A veces a los hombres, como que la independencia les asusta un poco
Un panel nuevo, una experiencia inesperada
Para Cecilia, sumarse a este proyecto también significó abrirse a nuevas dinámicas profesionales. El encuentro con Lupillo Rivera y Jorge Lozano ocurrió fuera del foro, antes de que las cámaras comenzaran a rodar, y eso ayudó a romper cualquier expectativa previa. Con naturalidad y entusiasmo, ella misma lo cuenta: “La verdad, estoy contenta porque yo no había trabajado nunca ni con Lupillo ni con el señor Lozano, y los conocí ahí en Miami, en la conferencia. Y siempre es como cuando entras a un curso o te cambian de escuela con compañeritos nuevos, ¿no? Y dices: ‘Ay, ¿cómo serán? ¿Y qué hago?’. Y yo que soy encima media, así como un perrito chihuahua. La verdad, nos llevamos increíbles. Entonces, estoy emocionada”.
El amor bajo presión: el corazón del reality
Más allá del panel, el corazón del reality está en la convivencia y en las decisiones que surgen cuando una relación es observada bajo presión constante. Cecilia explica que el formato permite ver cómo cada pareja enfrenta los conflictos cotidianos y las diferencias, sin filtros ni pausas. Así describe la dinámica que marcará al programa: “Hay que ver el conocimiento que tienen como pareja, la comunicación. Cuando viene el conflicto, ¿cómo se soluciona? Porque, quieras o no, sigues viviendo ahí 24/7 con otras parejas que no conoces. Va a haber de todo, porque tenemos parejas de cuatro meses que están saliendo, como tenemos parejas muy estables de años, tenemos parejas de diferentes edades... O sea, hay de todo. Entonces, yo creo que va a salir todo”.
La apuesta personal que marcó su vida
Ese planteamiento inevitablemente la lleva a mirarse a sí misma. Cuando le preguntamos por la mayor apuesta que ha hecho en su vida, Cecilia vuelve a una decisión profunda, íntima y transformadora, marcada por el deseo de construir una familia. Sin rodeos, lo expresa así: “Bueno, yo creo que con el papá de mi hija, el haberme cambiado de país, o sea, yo viviendo en México, e irme a vivir a Italia, porque aposté por una familia, por una pareja, por una de entendimiento, que bueno, es como todo, apuestas y a veces te sale bien y a veces te sale mal. Pero por mí, y no sé, lo tendrían que ver mis exparejas que hicieron por mí, pero yo creo que por el amor, todo, o sea, siempre priorizo mucho... Yo, por ejemplo, si estuviera ahí adentro, priorizo más el a
Con cada pareja que he tenido he apostado todo lo que tengo
Apostar todo, sin reproches
Al hablar de sus relaciones pasadas, Cecilia evita los juicios y se enfoca en la entrega personal. Para ella, cada historia tuvo su propio peso emocional y su propio lenguaje, algo que hoy observa con tranquilidad. Lo explica con claridad: “No, sí (han apostado todo por mpi), pero no sabría decirte cuánto, porque cada uno tiene un sentimiento diferente. A lo mejor uno cree que apuesta y para ti te pareció poco y a lo mejor para el otro le pareció mucho. Entonces, yo sí sé que con cada pareja que he tenido he apostado todo lo que tengo. Estoy tranquila en ese sentido de decir siempre como que el amor o la familia, pero también me pasa con mis hijos, con mis amigos. Tengo muy poquitos amigos porque me gusta cuidarlos mucho”.
Una soltería elegida, no impuesta
Desde ese mismo lugar de honestidad, Cecilia habla de su presente sentimental. Lleva casi una década sin pareja y lo vive como una etapa de autoconocimiento, lejos de la prisa o la necesidad. Así lo comparte: “Pero ¿sabes por qué? Porque creo que te vas conociendo más. Y entonces, al estar tanto tiempo contigo, te sientes muy bien, porque sino estarías agarrando cualquier persona, que es para sumar tu tiempo, pero no para tener un compañero o una compañera. Yo creo que a mí me pasa eso. Toda mi vida estuve en pareja y hoy como que priorizo otras cosas. Y entonces, si ya veo que hay una pareja que no suma a mi estabilidad emocional o a mi paz mental, bye”.
Lo que hoy busca —y lo que ya no
Con el paso del tiempo, también se han transformado sus prioridades al pensar en una relación. Hoy, la conexión emocional y mental pesa mucho más que cualquier ideal superficial. Ella misma lo resume: “Yo creo que antes, de los 20 a los 30, decías: ‘Que esté mamadísimo. Y que esté bien económicamente’. Pero la verdad es que eso no me importó, porque yo soy una mujer muy trabajadora e independiente. Pero hoy, priorizo la mente y la parte emocional. O sea, busco cuando aparezca un compañero de vida, un compañero que tengamos estas charlas interesantes, comunicación, diversión. O sea, ahí sí creo que donaría mi tiempo”.
Independencia, carácter y elecciones conscientes
Esa reflexión también la lleva a asumir su propia responsabilidad emocional. Para Cecilia, las relaciones hablan tanto del otro como de uno mismo: “Yo creo que no puedo decir que falla el otro porque tú atraes. Es verdad. De lo que tú estás preparado. Entonces, yo me sigo preparando para poder atraer gente ching***, padre, o sea, que es lo que busco. Entonces, no sé, a lo mejor todavía no se me ha dado, pero tampoco es que es algo que necesite”.
Finalmente, reconoce que su independencia puede resultar intimidante. Lo asume como parte de su historia y de la vida que ha construido: “Soy una mujer que desde los 15 años que he salido de mi casa. He sido mamá soltera, he sido mamá con un compañero, me he casado, me he divorciado, soy muy independiente, tengo una vida, aparte, soy muy inquieta, todo el tiempo estoy haciendo cosas. Entonces, a veces a los hombres, como que la independencia les asusta un poco”.
Un año de trabajo… y lo que el universo depare
En lo profesional, el año viene marcado por trabajo continuo y nuevos proyectos. Cecilia lo adelanta sin titubeos: “Después de este reality, yo me quedo a grabar otro reality, aquí (en Brasil). Entonces, seguimos con trabajo aquí en Brasil y ya ahí estaríamos hablando de mitad de año. Y en mitad de año, cuando vuelvo a México, salgo de gira con una obra de teatro. Así que creo que todo el año va a ser el trabajo”.
Y, con una sonrisa cómplice, cierra: “Se ve que el universo me trajo aquí por algo. A lo mejor les cuento en la próxima (entrevista) que tengo novio (brasileño)”.
