La reina del tenis pisó las canchas de Wimbledon luego de cuatro años sin jugar en ellas, y aunque el resultado contra la australiana Maya Joint no le fue favorable, su simple presencia en las canchas de pasto dió de qué hablar. Además, su derrota no significa que está fuera del circuito en su totalidad, pues en la categoría de dobles competirá junto a su hermana Venus.
La campeona del deporte blanco siempre ha tenido un ojo atrevido cuando se trata de moda y belleza, de hecho tiene un par de años que Williams lanzó su marca Wyn Beauty con toda una línea de maquillaje que va desde productos de complexión, hasta lápices labiales.
La llegada de la tenista al Grand Slam inglés sorprendió por más que su habilidad deportiva y es que entre las estrictas reglas que componen el código de vestimenta, Serena encontró un detalle con el cual jugar: su manicure, mismo que llevó con un diseño que destacaba por su acabado metálico y luminoso.
El manicure de Serena para Wimbledon
La tenista llevó una manicura llena de glamour que brillaba cual joyería. Williams llevó uñas de longitud media en forma ovalada con acabado metálico y gemas aplicadas encima y al centro de cada uña, lo que daba la ilusión de que traía verdaderos diamantes sobre las mismas.
Aunque jugadoras como Naomi Osaka sorprenden con cada atuendo con el que entran a la cancha, la manicura de Serena Williams la llevó a ser protagonista en la conversación sobre moda y belleza dentro del torneo. La 23 veces campeona de Grand Slam llevaba una combinación de gemas transparentes y algunas otras de color amarillo intenso en los dedos índice, anular y meñique, mientras que los pulgares mantenían una atractiva textura metálica martillada que evoca la esencia de una bola disco.
Eso no es todo pues la manicura también atrajo miradas a su enorme y espectacular anillo de compromiso que destacaba entre su conjunto blanco. A lo largo del partido, Williams fue vista sin una uña, misma que probablemente perdió en algún punto intenso del partido. Esto también indica que su manicure estaba diseñado sobre una base de acrílico, es decir, una uña postiza.
Con esta manicura, Williams propone una tendencia nunca antes vista, y seguro que será agregada en miles de tableros de inspiración de mujeres con fascinación por la manicura maximalista.







