Cuando hablamos de tendencias de maquillaje parece que la rotación de las mismas va cambiando día con día, y es un cambio que se nota a nivel generacional. Las tendencias que vemos en la Gen Z no son las mismas que dominan entre las Centenials o en la misma generación Alpha, y es que la edad es un factor que determina las necesidades de la piel.
Aunque cada piel es diferente y tiene requerimientos distintos, en general, cuando somos jóvenes, la piel tiende a estar ligeramente más hidratada e incluso caer en lo óleos, y a medida que vamos creciendo, esta necesita un poco más de hidratación e ingredientes que la retengan.
La evolución de la piel
Conforme vamos creciendo, las necesidades de nuestra piel van cambiando, es por eso que de vez en cuando nuestra rutina de skincare requiere de algunos ajustes para hacerla funcionar, y lo mismo sucede con el maquillaje. De pronto, fórmulas con acabado mate no sólo balancean las áreas más oleosas del rostro, sino que este acabado puede comenzar a verse seco. Esto se debe a que la producción de sebo, colágeno y ácido hialurónico disminuyen conforme vamos envejeciendo.
A partir de los 30-40 años de edad la renovación celular se hace más lenta y comienzan a aparecer líneas de expresión y vemos pérdida notable de luminosidad, es por eso que buscamos fórmulas que compensen esta pérdida, ricas en ingredientes como ácido hialurónico y antioxidantes.
Alrededor de los 50, los cambios hormonales y la menopausia provocan una resequedad aún más intensa en la piel, por lo que se recomiendan productos con ingredientes que nutran la piel y compensen esta pérdida de luminosidad, densidad y flacidez.
La base como un producto que debe evolucionar
La clave para una maquillaje luminoso es encontrar una fórmula que se adapte a las necesidades de tu piel, y cuando hablamos de pieles maduras, aquellas ricas en ácido hialurónico, ceramidas y péptidos pueden ser el aliado ideal. Es por eso que bases como la Les Beiges de Chanel Beauty o la Luminous Silk de Armani Beauty se mantienen como las favoritas entre mujeres cuya edad ronda los 50, pues más allá de crear este efecto filtro, hidratan la piel al aplicarse.
El ácido hialurónico y las ceramidas ayudan a alisar, suavizar e hidratar la piel, convirtiéndose en aliados indispensables para lograr un acabado saludable y luminoso. Al elegir productos con estos ingredientes, ten en cuenta que las fórmulas líquidas y cremosas suelen dejar un efecto perlado y jugoso sobre el rostro, aportando una apariencia fresca y revitalizada. Por esta razón, son especialmente recomendables para las pieles maduras, ya que proporcionan la hidratación que necesitan mientras contribuyen a mejorar la elasticidad y el confort cutáneo a lo largo del día.








