Cuando hablamos de la temporada de premios, cada detalle de belleza se analiza milimétricamente, y esta vez, Anne Hathaway sorprendió al revelar uno de sus trucos mejor guardados para un efecto lifting en el rostro. A través de un Get Ready With Me previo a los Premios Oscar, la actriz mostró una técnica discreta —pero muy efectiva— para lograr un efecto lifting inmediato en el rostro, sin necesidad de procedimientos invasivos.
Las celebridades tienen una variedad de técnicas y trucos mediante los cuales logran una apariencia joven, elevada y luminosa. En el caso de Anne Hathaway, lejos de tratarse de un producto milagroso o un tratamiento complejo, el secreto está en el peinado.
El truco: trenzas ocultas para elevar el rostro
Para lograr ese efecto de piel más firme y mirada elevada, Hathaway apuesta por una técnica sencilla: dos pequeñas trenzas laterales ocultas debajo de su peinado. Estas se realizan a ambos lados de la cabeza, cerca de las sienes, y se tensan hacia atrás antes de sujetarlas entre sí en la parte posterior.
El resultado es sutil pero visible. Al generar una ligera tensión en la piel, el rostro adquiere un efecto de mayor firmeza, con los pómulos más definidos y la mirada ligeramente más abierta. Lo interesante de este método es que funciona como un “lifting temporal” completamente invisible, ya que las trenzas quedan escondidas bajo el resto del hairdo, en este caso una media cola pulida.
La fusión de trucos y tratamientos
Si bien este truco capilar puede dar resultado inmediato, también es importante entender que forma parte de un universo más amplio de cuidado de la piel. La propia Anne Hathaway ha hablado en distintas ocasiones sobre la importancia de mantener una rutina constante que incluye tratamientos como la bioestimulación o el uso de Botox.
Sin embargo, lo que hace interesante este hack es que democratiza el efecto lifting, permitiendo que cualquier persona pueda recrearlo desde casa sin necesidad de recurrir a procedimientos estéticos más invasivos.
De las trenzas a los hilos tensores
Esta técnica —de trenzado— también dialoga con otras tendencias dentro del mundo de la estética, como los hilos tensores, un procedimiento mínimamente que busca levantar la piel mediante la colocación de hilos y pinzas de manera estratégica en el rostro y cercano a la sien para lograr un efecto “lifting”.
Aunque el resultado de los hilos tensores es más duradero, el principio es similar: generar una tensión estratégica que redefina los contornos del rostro. La diferencia es que el truco de Hathaway se queda en el terreno del styling, ofreciendo una alternativa temporal, accesible y libre de compromiso.
Este tipo de técnicas híbridas —que fusionan elementos como peinados y tratamientos— están ganando cada vez más popularidad. No solo permiten experimentar con la apariencia, sino que también devuelven protagonismo al arte del estilismo como una herramienta de transformación. Con este sencillo pero ingenioso recurso, Anne Hathaway confirma que, a veces, los mejores secretos de belleza no están en un frasco, sino en los detalles que se esconden a simple vista.






