Parece que las opiniones de la adaptación de la novela de Emily Brontë están bastante divididas, y es que si algo dejó claro Emerald Fennel desde que anuncio su producción del filme, es que no sería una adaptación realista. La directora, jugó con elementos visuales para crear un mundo imaginario casi fantástico, en el que se desarrolla la obsesión mutua de Katherine y Heathcliff, protagonizados por Margot Robbie y Jacob Elordi, en Cumbres Borrascosas.
El maquillaje y peinado juegan un papel fundamental en la película, y es que ambos elementos son parte del atractivo principal. Peinados con aplicaciones, trenzas con moños y maquillaje con pedrería, son solo algunos de los elementos que destacan entre lo más llamativo del filme, pues Fennel trabajó con Siân Miller para diseñar un maquillaje que destacara, expresara y enamorara en la pantalla grande.
El rubor de Margot Robbie en Cumbres Borrascosas
El maquillaje en la película no tiene nada de minimalista, por el contrario, busca ser lo más expresivo posible, pues funciona como una herramienta que reafirma las emociones de los personajes y el mejor ejemplo es el rubor: “Utilizamos rubor no sólo por cosmética, sino como una herramienta para plasmar emociones, como exasperación, nerviosismo, excitación y ansiedad”, mencionó Miller.
El producto estrella que utilizaron en Margot fue el N°1 de Chanel Cheek and Lip balm en el tono Berry Boost, mismo que Pati Dubroff, la makeup artist de cabecera de Margot Robbie, utilizó durante la gira promocional del filme. Se trata de un tono de rubor que naturalmente luce más sonrojado y que crea un efecto más vivo y caluroso, muy parecido a la tendencia del boyfriend blush.
Detrás del maquillaje
Siân Miller es la mente creativa detrás del maquillaje y el peinado en la nueva adaptación de Cumbres borrascosas. La artista ya había colaborado con Emerald Fennell —directora de la cinta— en Saltburn, donde diseñó una propuesta estética fiel al imaginario dominante de la era Y2K.
Para este nuevo proyecto, sin embargo, Miller y su equipo decidieron no ceñirse estrictamente al universo de la novela del siglo XIX. En su lugar, buscaron inspiración en películas marcadas por una estética de tintes brutalistas, como Far From the Madding Crowd, The Night Porter y The Postman Always Rings Twice, construyendo así una visión más libre y contemporánea.
“Muchas de nuestras referencias buscaban conectar con una atmósfera. Había árboles derribados por el viento, inclinados hacia atrás en los páramos, manchas de pasto en las rodillas, imágenes de animales sacrificados en una granja. Todo muy visceral”, declaró Miller acerca de la inspiración detrás del maquillaje.








