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Los príncipes de Dinamarca, Federico y Mary de Dinamarca han presenciado una carrera de caballos en Copenhague, que tuvo en la tradicional Hubertus Hunt, una cacería que se celebra en el parque Dyrehave, a las afueras de la capital danesa. 

 

Los Príncipes Herederos estuvieron acompañados por tres de sus hijos, solo faltó su primogénito, el príncipe  Christian. Todos vivieron con especial emoción la carrera, especialmente la princesa Isabella

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Los Príncipes acudieron perfectamente coordinados con sus abrigos de paño de cuadros y de corte rectos. Sus hijos acudieron con vaqueros y botines

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Siempre atenta y muy pendiente de sus hijos, especialmente de los pequeños, la princesa Mary se deshizo en muestras de cariño hacia el príncipe Vincent, mellizo de Josephine. Los niños cumplirán en enero 8 años y en cada acto público conquistan al público con su espontaneidad 

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En un momento de la carrera, siempre sin soltar sus manos de su hijo, Mary estuvo charlando con su hija mediana, la princesa Isabella, que a sus 11 años está muy alta y ya da muestras de tener un estilo propio. Fue la única de la familia que llevó gorra

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El difunto príncipe Henrik, marido de la reina Margarita, gran aficionado a la caza, solía participar activamente en ese evento y era el encargado de entregar los premios a los galardones. En otras ocasiones el balcón de palacio tenía más miembros de la Familia Real danesa, pero en esta edición tan solo han estado Federico, Mary y tres de sus hijos

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La princesa Mary también estuvo de lo más tierna y cariñosa con su hija, la princesa Josephine, que lució un bonito poncho adornado con pompones. La melliza danesa suele mostrarse en público como una niña muy alegre y jovial, aunque a veces no muestre mucho agrado con los besos que le da su madre

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Como es tradición, los príncipes llegaron en carruaje hasta la carrera, donde se agolpaba un gran número de personas. Se calcula que este año unas 30.000 personas han sido testigos de la carrera. Esta cacería se lleva celebrando desde 1900, que la Familia Real sigue desde el balcón del castillo

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