1/8 © Ramón Esteve Estudio

Redescubre el clásico sillón orejero de siempre en estas propuestas de decoración, donde revisaremos modelos míticos que siguen de rabiosa actualidad, y te sugeriremos otras aplicaciones que posiblemente no habías tenido en cuenta.
 

Un clásico norteamericano del siglo XX

Hay muebles que tienen nombre propio, pues su creación marcó un hito en el diseño de muebles, y este es el caso de este sillón que se llama “Eames Lounge Chair”. Nació en 1956 de manos de un matrimonio de arquitectos, cineastas y diseñadores norteamericanos, los Eames. Este no es un diseño cualquiera, de hecho un ejemplar de este sillón reposa en el MoMa como una de las obras de arte del siglo XX, al que sus creadores quisieron dotar de confort y utilidad, o como ellos mismos dijeron: “Pretendíamos que tuviera el aspecto caliente y el atractivo de un guante de baseball usado de primera base”.

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2/8 © Imagine Living

Sillones de exterior

Con el mismo diseño y comodidad que los clásicos sillones de salón, apuesta por esta fórmula para la piscina o el jardín. Llenarán de color y de personalidad a tu espacio en las jornadas de primavera y verano. Gracias a su tapizado impermeable llevan muy bien el paso del tiempo cerca del agua, sin perder confort.

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3/8 © Stefan Hohloch Fotografie 

El sillón huevo

Otro sillón con nombre propio es este, llamado “Egg chair” (sillón huevo), porque tiene una forma curva en el asiento y el reposacabezas. Se creó por un arquitecto danés, Arne Jacobsen, en 1958, y desde entonces se ha convertido en un clásico que nunca ha pasado de moda. Ha sido integrado en el diseño de interiores de zonas VIP de aeropuertos, de McDonalds y de programas de televisión.

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4/8 © Elza B. Design Inc

Para contar cuentos

El lugar más transitado de la casa cambia con nuestra vida, y no siempre es el salón. De esta forma, el dormitorio del bebé adquiere una importancia mayúscula en sus primeros meses de vida, y un sillón con reposapiés puede ser un estupendo elemento a tener en cuenta en la decoración del dormitorio infantil. Tanto para la lactancia, como para contarle cuentos y acompañarle en sus sueños, un sillón cómodo puede ayudar a convertir la maternidad en un proceso algo más confortable.

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5/8 © Mandi Smith T Interiors

De toda la vida

Durante muchos años el sillón ha sido parte obligada del mobiliario de las casas, y aunque últimamente los salones se han modernizado dejado algunos muebles en el camino, puedes rescatar esta costumbre con un clásico sillón orejero, con una tapicería sobria, de líneas paralelas, en tonos blanco y azul oscuro. ¿Imaginas las noches de sofá y manta?

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6/8 © Thorp Design

Sobriedad para leer

Cuando pensamos en decorar nuestra casa y hacerla confortable, pensamos en momentos de felicidad que deseamos vivir en ella, y por eso los muebles que nos “abrazan” son tan importantes. Un sillón cómodo donde sentarse a leer y a ver pasar la vida es todo lo que podemos pedirle a una casa, un lugar donde pasar los momentos de gran felicidad y donde sobrellevar la tristeza.

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7/8 © Plus - Think Sofas

Sillón mecedora

Tanto para la habitación infantil como para el salón, si hay un bebé en la casa el sillón mecedora es una gran adquisición. Porque mantiene el clásico diseño orejero tan entrañable y mullido, y en cuanto sientes su vaivén comienzas a dormirte.

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8/8 © Eleanor Baines Photography

Tapizados de fantasía

Los sillones orejeros de toda la vida no tienen por qué ser aburridos o un complemento inevitable del sofá; también pueden adquirir todo el protagonismo del salón gracias a estampados interesantes, sugerentes e imaginativos. Porque un sillón es una pequeña isla en la que perderse, y puede atraerte no solo por su confort, sino también por sus colores y formas.

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