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La mansión fue construida en 1934 por el arquitecto Douglas Honnold siguiendo el estilo georgiano. Un estilo arquitectónico que hace referencia a los cuatro Jorges (George) que reinaron en Gran Bretaña entre el siglo XVIII y el s. XIX. Este estilo, típicamente anglosajón, fue 'abrazado' a ambos lados del Atlántico (tanto en Gran Bretaña como en EEUU) y se caracteriza por una vuelta a las formas clásicas en arquitectura siguiendo la concepción de Andrea Palladio, un arquitecto veneciano del siglo XVI.

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Durante el año pasado, Taylor Swift, actual propietaria de la mansión, ha trabajado junto con los arquitectos a quienes encomendó la rehabilitación y acondicionamiento de la propiedad para recuperar de manera fiel el estilo decorativo y arquitectónico de la casa.

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El estilo, de claro sabor neoclásico, tiene como principal característica un cuidadísimo estudio de las proporciones y la simetria de todas y cada una de las estancias de la casa. En la imagen el hall o entrada, desde el que se puede subir a la planta superior a través de una preciosa escalera.

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Una vista del acogedor salón, donde llama la atención una chimenea con remate en madera, un material que como podrás ver es uno de los grandes protagonistas de la casa, incluso del precioso piano que podemos ver en la imagen. Madera, blancos, el suave tono beige de las paredes... toda la estancia respira un aire clásico muy elegante que se complementa a la perfección con ciertos toques contemporáneos.

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La biblioteca, de planta rectangular, amplia y despejada con las paredes enteramente forradas de madera. Lllama la atención la impresionante chimenea de la estancia.

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La casa cuenta también, como no podía ser de otra manera, con una acogedora sala de proyección donde poder tener una agradable sesión de cine.

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El comedor, de líneas muy simples pero tremendamente refinado.

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La vivienda cuenta también con un despacho en el quer no cuesta imaginar al señor Samuel Goldwyn hablando con productores o actores. Y es que durante mucho tiempo esta vivienda fue también un lugar a donde acudían muchas estrellas de Hollywood, como por ejemplo Clark Gable o el mismísimo Charles Chaplin.

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La mansión cuenta con siete dormitorios. En la imagen uno de los dormitorios principales, ubicados en la planta superior, que cuenta con una gran terraza con unas impresionantes vistas del exterior.

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Una imagen de uno de los porches donde se ha colocado una agradable terraza con vistas a los jardines que rodean la propiedad.

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El proceso de rehabilitación y recuperación de esta propiedad que inició Taylor Swift el pasado año ha pasado también por rehabilitar y recuperar los preciosos jardines que rodean a la propiedad.

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La piscina, un elemento imprescindible de las grandes mansiones norteamericanas. Pero además de piscina, la mansión cuenta tambiñen con un gimnasio y una zona de spa donde relajarse y recibir algún tratamiento de belleza.

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También se ha puesto a punto la magnífica pista de tenis con la que cuenta la propiedad. Durante la época dorada de Hollywood hasta aquí venían a jugar sus partidos (invitados por el señor Samuel Goldyn) Charles Chaplin o Katherine Herpburn.

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La mansión cuenta con una casa para invitados con entrada y jardín independiente para preservar la privacidad.

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Además de haberse convertido en una de las grandes de la música pop, Taylor Swift se ha revelado, a pesar de su juventud, como una extraordinaria mujer de negocios, que controla su carrera y su imagen a la perfección. Y no solo eso, sino que además sabe cómo invertir sus ganancias. Y la inversión inmobiliaria no le es un terreno extraño. Aparte de invertir en propiedades en Nueva York, Rhode Island o Nashville, en 2015 adquirió la Mansión que perteneció al productor Samuel Goldwyn. Se ha encargado de rehabilitarla y recuperar la imagen que la propiedad tenía en los años 30. Y es que la intención de la cantante es que esta casa sea reconocida como un lugar histórico. De momento, ya tiene el reconocimiento de la Cultural Heritage Commission de Los Ángeles y está esperando el voto afirmativo del Beverly Hills City Council. ¿Lo conseguirá?

En la imagen, Taylor durante su actuación en la 58ª edición de los premios Grammy el pasado mes de febrero.

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