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Los defectos en las paredes, como irregularidades se pueden disimular con efectos texturados como el esponjado que vemos en esta imagen de Akí, combinado con rayas verticales.
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El color y la textura que le des a sus paredes son algo así como el alma de tu casa. Un lienzo sobre el que pintar. Por eso es tan importante elegir bien. Imagen de Bruguer.
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En las tiendas de bricolaje y decoración Akí, sugieren como tendencia los metalizados en las paredes. En esta imagen comprobamos el efecto que produce.
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Marta Guiu, experta en decoración de Bruguer, comenta: "El blanco es la mejor elección para dar amplitud a un espacio pequeño y sin ventanas. Los colores claros dejan entrar mejor la luz y por lo tanto aportan mayor luminosidad".
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La tendencia de pintar una misma estancia en dos tonos de un mismo color está en auge. En esta propuesta de Decopraktic se ha querido resaltar la pared de la chimenea.
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En Bruguer comentan que para conseguir efecto de techos altos, "se pinta el techo en blanco y las paredes de un color más subido”. Como en esta imagen de la firma de pinturas.
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Para las paredes de espacios alargados como pasillos o entradas, que suelen ser oscuros y estrechos, quedan bien las rayas verticales anchas. Lo vemos en esta imagen de un proyecto de Rocío Olmo.
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Pintando una estancia en distintos tonos de un mismo color se consigue dar a las estancias un efecto de mayor profundidad, además de crear un contraste que elimina la monotonía cromática. Lo comprobamos en esta imagen de Decopraktic.
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En Bruguer también proponen combinar en una misma pared colores intensos con la madera blanca en un zócalo. El resultado es perfecto para pasillos y entradas, como vemos en esta imagen.
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