María Jiménez recibe el alta médica y ya está en casa

La cantante, que llevaba dos meses hospitalizada y pasó por la UCI, aún tiene problemas de movilidad

Por hola.com

María Jiménez ya está en casa. Su salud preocupaba desde el pasado mes de abril, y ha pasado un largo periodo ingresada en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla -con estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) incluida-, pero ahora la cantante ha recibido el alta médica. Su salud ha tenido en vilo a su familia y a miles de seguidores todo este tiempo, pero la fuerte naturaleza de María ha sido fundamental para su mejoría. Y ahora podrá continuar su recuperación en casa.

El equipo médico que ha atendido a María en el hospital ya se había mostrado muy sorprendido por la buena evolución de la paciente y su fortaleza física, y finalmente han decidido darle el alta hospitalaria para que termine de recuperarse en su domicilio, rodeada de los suyos. Aún así, a la cantante todavía le queda mucho trabajo por delante, ya que, por el momento, tiene importantes problemas de movilidad. De hecho, la salida del hospital se produjo en ambulancia y María era trasladada desde el centro sanitario sevillano hasta su casa en la localidad gaditana de Chiclana, donde la esperaba su hijo Alejandro, junto a su mujer, y sus dos hijos, que estaban deseando ver ya a María en casa.

En las próximas semanas, la cantante tendrá que hacer ejercicios de rehabilitación en su propio domicilio. Y, aunque por el momento no puede mantenerse en pie por si sola, los médicos aseguran que recuperará la movilidad de forma progresiva. La cantante está aún algo débil, pero su situación es estable y sus familiares aseguran que se encuentra «mucho mejor" y están convencidos de que su llegada a casa va a hacer que se recupere mucho más rápidamente que en el hospital.

Su hijo Alejandro ha estado pendiente de ella desde que comenzaron sus problemas de salud. Ha estado a su lado durante su ingreso en la UCI y en todos los pasos de su complicado proceso de salud, trasladándose siempre que ha podido desde Toledo, donde reside.

Si todo evoluciona como los médicos esperan, María no tendrá que volver al hospital hasta el mes de septiembre para una revisión médica. Mientras tanto, puede llevar una alimentación normal y, a medida que su movilidad vaya mejorando con la rehabilitación, podrá permanecer de pie y volver a caminar con normalidad en unas pocas semanas. Y, aunque es un proceso lento que exige tener mucha paciencia, como ya dijo su hijo Alejandro hace unas semanas, María tiene "una fortaleza asombrosa y muchas ganas de vivir” que le ayudarán a seguir con fuerza hacia adelante.