En la vida de la princesa Kate hay un antes y un después desde aquel día en 2024 en el que los médicos la diagnosticaron con cáncer. Durante casi un año, la esposa del príncipe William se enfrentó a esta batalla de forma privada, lejos del ojo público y de su agenda oficial. A través de su propia experiencia, la princesa ha compartido en las redes sociales un profundo mensaje en el marco del Día Mundial del Cáncer. Kate acompaña sus palabras con imágenes de su visita al hospital oncológico The Royal Marsden, del que es patrona, un momento del año pasado en el que contó con la presencia y el apoyo de su esposo mientras charlaba con otras personas que pasaban por los mismos miedos y temores que ella sintió.
"En el Día Mundial contra el Cáncer, mis pensamientos están con todos aquellos que enfrentan un diagnóstico de cáncer, están recibiendo tratamiento o están buscando su camino hacia la recuperación", expresa la princesa. Y continúa: "El cáncer toca tantas vidas. No solo las de los pacientes, sino también las de sus familias, amigos y cuidadores. Como sabrá cualquiera que haya vivido esta experiencia, no es lineal. Hay momentos de miedo y agotamiento. Pero también momentos de fortaleza, bondad y profunda conexión".
Kate añade: "Hoy es un recordatorio de la importancia del cuidado, la comprensión y la esperanza. Sepan que no están solos".
La princesa Kate: Del diagnóstico a la remisión
Fue en enero de 2024 cuando la princesa se sometió a una cirugía programada de abdomen, que al principio no estaba tildada de urgencia por cáncer. Sin embargo, luego de algunos estudios, los médicos descubrieron las células cancerígenas. La ausencia en público de la esposa del príncipe William fue notoria y durante semanas su paradero preocupó a los seguidores de la realeza británica, al mismo tiempo que surgían teorías sobre lo que sucedía con ella.
Para marzo de ese año que la princesa publicó un video en el que reveló su diagnóstico y cómo los especialistas le habían recomendado iniciar un tratamiento preventivo de quimioterapia, además de reposo, lo que la hizo poner una pausa en sus actividades como parte de la corona inglesa. Al mismo tiempo, el Rey Carlos III también fue diagnosticado con cáncer, lo que supuso un momento bastante complicado para la familia real.
En septiembre, Kate anunció que había concluido el tratamiento, y para enero de 2025, volvía a actualizar al mundo sobre su condición, esta vez con muy buenas noticias. "Es un alivio estar ahora en remisión y sigo centrada en la recuperación", aseguró.







