Si alguien se ha vuelto experta en encontrar tesoros vintage es Kendall Jenner. Tanto ella, como sus hermanas mayores, han demostrado tener una amplia colección de piezas de archivo con gran valor para los amantes de la moda. Y su debut en el Festival de Cine de Venecia 2026 no fue la excepción.
La embajadora global de fragancias de Emporio Armani arrasó en la presentación de Wild Horse Nine, el nuevo drama de comedia del director Martin McDonagh, con un vestido metálico con motivos florales del archivo de Giorgio Armani.
Se trata de un diseño de la colección Otoño-Invierno 1995, un vestido lencero ligeramente acampanado, completamente bordado con motivos florales en un tono dorado cubierto de lentejuelas transparentes iridiscentes. Una silueta que nos remonta al estilo sensual pero minimalista de las supermodelos en la década de los 90.
Kendall Jenner completó el look con unas sandalias color beige, aretes diminutos de diamantes y su melena suelta y lacia con las puntas ligeramente marcadas.
Y aunque su debut en el exclusivo Festival de Cine ha causado sensación, su desfile de estilo no ha parado ahí, pues un día después se ha dejado ver por la ciudad acanalada con un segundo look con el que aprovechó su estancia en Venecia para rendirle tributo a un ícono local, a través de un estilismo que se alejó del minimalismo al que ya no tiene acostumbrados.
La pieza en cuestión son unos lentes inspirados en las inconfundibles gafas de Peggy Guggenheim, cuya pasión por el arte encontró en Venecia el escenario perfecto. La coleccionista, mecenas y socialité estadounidense convirtió la ciudad en su hogar y contribuyó de manera decisiva a impulsar su vida cultural y artística, además de convertirse también en una de las grandes figuras de estilo de su tiempo.
De espíritu irreverente y adelantado a su época, cultivó una imagen tan excéntrica como sofisticada, que podía admirarse tanto en las fiestas que organizaba como en sus paseos por los canales venecianos. Entre sus accesorios más reconocibles estaban sus espectaculares gafas, piezas de inspiración surrealista con siluetas de mariposa o murciélago que el artista y amigo Edward Melcarth diseñó especialmente para ella durante la década de 1950.
Y después de 40 años Kendall Jenner los ha traído de vuelta, acompañados de un poncho de terciopelo, pantalones de mezclilla rectos, sus inconfundibles ballet flats y un bolso de The Row con cuatro rosas rojas.










