El día de hoy 25 de agosto, la familia de Dolly Parton anunció que la leyenda del country falleció pacíficamente en Nashville, Tennessee a los 80 años. Conocida como un ícono y pionera en la industria de la música, la cantautora 11 veces ganadora del Grammy dejó también un legado marcado por el amor, la compasión y la resiliencia, así como su labor humanitaria.
A lo largo de una carrera de siete décadas, inspiró a varias generaciones de artistas y seguidores con su música y su firme compromiso por hacer del mundo un lugar mejor. Sin embargo, fue también su estilo y la forma en que proyectaba su imagen de forma auténtica lo que la posicionó como la reina del country. Con el mismo dramatismo sobre y fuera del escenario, la intérprete de “Nine to Five” se convirtió en un ícono por el uso de texturas metálicas, cristales, flecos, colores llamativos y un peinado rubio platinado con volumen que definió toda una época.
El gusto de Dolly Parton por el exceso y el glamour se hizo presente desde sus primeras apariciones públicas, allá por las décadas de los 60 y 70. Fiel a su personalidad, Dolly hizo del estilo western una declaración de estilo, incorporando las tendencias de cada época, desde las mangas acampanadas hasta los pantalones de pierna ancha y altas plataformas.
Con el paso de las décadas, lejos de moderar su estilo, Dolly Parton lo llevó cada vez más lejos. Su fascinación por las prendas deslumbrantes, los detalles llamativos y los looks de impacto terminó por convertirse en una de sus grandes señas de identidad. Así nacieron algunos de sus estilismos más memorables, extravagantes y, sobre todo, inconfundiblemente Dolly.




















