Joyas de la corona

Joyas de la realeza que revolucionaron la historia del mundo


Más que simples accesorios, estas joyas representan siglos de poder, tradición y algunas de las historias más fascinantes de la realeza


© Getty Images
Junio 23, 2026 7:14 PM EDT

Cuando hablamos e joyeria, estamos hablando de mucho más que accesorios, no son sólo piezas ornamentales que decoran un atuendo o complementan el look de quien las lleva. La joyería cuenta una historia, no sólo con su diseño, sino con las piedras preciosas y semipreciosas que las conforman. 

Los diamantes en una tiara, no sólo valen por sus quilates, sino por la manera en que llegaron a la corona y lo que representan estando en ella. Por otro lado, cuando hablamos de joyería, hay muchas piezas que se transforman a lo largo de la historia y se adecúan a una persona, temporada o tendencia. 

La Corona británica resguarda algunas de las joyas más célebres y valiosas de la historia, un legado compuesto por diamantes, zafiros, esmeraldas y perlas que, a lo largo de los siglos, han dado forma a coronas, tiaras, anillos y pendientes de extraordinario valor simbólico. Más allá de su belleza, estas piezas representan poder, tradición y continuidad, convirtiéndose en auténticos emblemas de la monarquía. 

Desde ceremonias de coronación hasta apariciones oficiales, estas joyas han acompañado momentos clave de la historia y han evolucionado con cada generación, consolidando su influencia tanto dentro de la realeza como en la cultura popular. Estas son algunas de las gemas más icónicas de la familia real británica y las fascinantes historias que las han convertido en símbolos de una de las instituciones más influyentes del mundo.

Las joyas históricas más impresionantes de la realeza británica

El anillo de compromiso de la princesa Diana

Cuando la Princesa Diana anunció su compromiso con el entonces Príncipe Carlos III, lo hizo con una sortija que cautivó al mundo por la silueta tan particular que seleccionó: un zafiro de 12 quilates rodeado de 14 pequeños diamantes pavé. Esta pieza, hoy le pertenece a la actual Princesa de Gales, Kate Middleton, y es hasta la fecha una de las piezas más reconocibles de la historia.

El anillo de compromiso de la princesa Diana© Getty Images

El diamante Koh I Noor

Se trata de uno de los diamantes más antiguos y controvertidos del mundo, su nombre significa "montaña de luz" en persa. Fue extraído de las minas de Golconda en la India y su historia está llena de conquistas y batallas.
Alrededor de ella existe una profecía hindú que dice: "Quien posea este diamante dominará el mundo, pero también conocerá todas sus desgracias. Solo Dios o una mujer pueden llevarlo con impunidad".
El diamante llegó a manos británicas luego de la conquista de la India en 1849 cuando se obligó al marajá Duleep Singh a entregar el diamante.

El diamante Koh I Noor© ullstein bild via Getty Images

El rubí del príncipe negro

Por 600 años se ha considerado como uno de los rubíes más importantes de la corona británica, sin embargo, es una espinela roja extremadamente rara que por mucho tiempo se confundió con un rubí. 

Su nombre viene de Eduardo de Woodstock, conocido como el Príncipe Negro por su participación en la Guerra de los Cien Años. 

Antes de llegar a la realeza británica, la joya perteneció a figuras de la península ibérica, entre ellos el sultán nazarí de Granada, Abu Said.

Actualmente forma parte de la Corona Imperial de Estado, una de las más utilizadas por la Reina Isabel II y que hoy ha portado el Rey Carlos III en limitadas ocasiones. 


El rubí del príncipe negro© Getty Images

La Perla Peregrina

Se trata de una perla descubierta en el siglo XVI en el Golfo de Panamá, su forma de lágrima perfecta es lo que ha hecho de esta pieza tan cotizada, pues se trata de una joya llamativa e inusual. 

Dicen que fue encontrada por un esclavo africano que la cambio por su libertad. La pieza fue por años fue peleada por las dinastías europeas pasando por las manos del rey Felipe II y José Bonaparte para después terminar en manos de Elizabeth Taylor, quien la recibió como un regalo de su esposo Richard Burton, quien adquirió la pieza por 37,000 dólares.

La Perla Peregrina © AFP via Getty Images

Diamante Hope

Se trata de un diamante azul profundo de aproximadamente 42 quilates, su valor ronda los 350 millones de dólares y se encuentra actualmente en el Smithsonian Museum of Natural History de Washington D.C.

Su origen se remonta a la India en las minas de Golconda y en el siglo XVII se le vendió a Luis XIV de Francia.Pasó por las manos de diferentes figuras, entre ellas Maria Antonieta. 

En 1910, Pierre Cartier compró el diamante por 550,000 francos para después venderlo a Mrs. Evelyn McLean (quien se observa en la foto), una socialité americana. Se decía que la piedra estaba maldita gracias a que a su alrededor sucedían eventos desafortunados --desde la ruina hasta ejecuciones. 

Con el fin de acabar con la maldición, Harry Winston adquirió la pieza en 1949 y la donó al Museo de Historia Natural de Wahington D.C en Estados Unidos.

Diamante Hope © Bettmann Archive

Diamante Orlov

Una joya de 189.62 quilates que lleva su nombre por el conde ruso Grigori Orlov, quien lo compró para obsequiarlo a Catalina la Grande. 

Se dice que en un inicio estaba colocado como ojo de una deidad en el templo de Sriranganathar y en 1747 fue robado por un soldado francés.

Hoy forma parte del Fondo de Diamantes del Kremlin en Moscú y mantiene su talla original (conocida como rosa india). Igual que otras joyas misteriosas proviene de las minas de Gloconda en la India. 

Diamante Orlov © PA Images via Getty Images