Pocas mujeres han influenciado tanto el mundo de la moda como Carolyn Bessette Kennedy. La publicista se convirtió rápidamente —y casi por accidente— en un referente del street style de los noventa, demostrando que el “menos es más” siempre será una clave infalible a la hora de vestir. Aunque sus inicios escolares y profesionales no se dieron dentro de la industria de la moda, su llegada a Calvin Klein como publicista y su historia de amor con John F. Kennedy Jr. pusieron todos los reflectores sobre ella. Porque sí, para Carolyn, vestir bien era algo completamente natural.
La joven era fotografiada constantemente en su cotidianidad en la Gran Manzana. Podíamos verla asistiendo a importantes eventos sociales junto a personalidades de renombre, pero también disfrutando de un paseo casual con su esposo o su perro. En cada uno de estos momentos, Carolyn sorprendía con un estilo effortless y sofisticado.
Fue reconocida como una de las grandes reinas del minimalismo, dominando a la perfección el arte de elevar cualquier básico. Hoy, algunas piezas de su guardarropa se han convertido en auténticos objetos de colección, mientras que otras han pasado por importantes subastas. Sin embargo, había un elemento que no podía faltar en ninguno de sus looks: un bolso. En él se unían funcionalidad y sofisticación, recordándonos por qué este accesorio era imprescindible en su día a día.
Descubre cuál era el bolso favorito de la colección de Carolyn Bessette Kennedy
Si los bolsos eran una parte fundamental de cualquier outfit de Carolyn, es probable que poseyera una amplia colección. No obstante, se sabe que había un modelo en particular que no solo fue su favorito durante mucho tiempo, sino que terminó convirtiéndose en una pieza icónica y codiciada hasta el día de hoy.
Carolyn era una mujer que priorizaba la calidad sobre la cantidad. De acuerdo con fuentes cercanas, nunca fue de hacer largas filas para adquirir una bolsa; en cambio, prestaba especial atención a los accesorios que elegía para acompañarla en su rutina. Entre sus favoritos destacó el tote bag de Prada en el modelo Spazzolato, protagonista de muchos de sus looks. Se dice que lo utilizó prácticamente a diario durante un año.
Esta pieza reunía todo lo que alguien como Carolyn podía buscar: comodidad, funcionalidad y un tamaño ideal para llevar a todas partes. Su color negro lo hacía atemporal, mientras que su diseño se adaptaba tanto a estilismos elevados como a propuestas más sencillas. Fue tal su afinidad con este bolso —y tan fuerte su asociación con su imagen— que años después Prada decidió relanzar el modelo, rebautizándolo como Carolyn y presentándolo en nuevas tonalidades. Entre las celebridades que han llevado esta pieza inspirada en Bessette se encuentran Margot Robbie y Elsa Hosk.








