La actriz mexicana se encuentra promocionando su más reciente proyecto, una serie protagonizada por Dove Cameron y Avan Jogia, 56 Days, donde interpreta una tenaz detective de homicidios. Sin embargo, tenemos que resaltar, que además de su talento en la pantalla, su estilo único y contemporáneo la ha hecho posicionarse como una de las latinas más fashionistas.
Tan solo hace unos días, para la premier del thriller en Los Ángeles, Karla Souza arrasó en el evento en un traje cruzado de terciopelo firmado por Giorgio Armani y un pillbox hat de la firma mexicana Esant, accesorio que se ha posicionado como uno de los favoritos entre las it girls desde el otoño pasado.
Para seguir con esa línea sartorial y de aires masculinos, para la promoción de la serie en Nueva York, la actriz de 40 años apostó por un saco oversized y de silueta robusta en color negro, con grandes solapas y botonadura doble que llevó como vestido, estilismo creado de la mano de Fernando Fernández.
Aunque el saco por sí solo es una pieza protagonista, Souza lo complementó con una camisa blanca, una corbata gris oxford con puntos blancos, medias oscuras y tacones en punta de charol. El toque de color estuvo en el bolso rojo con errajes dorados.
En cuanto a su beauty look, un chongo con partido de lado y un maquillaje natural fueron el complemento perfecto para el total look, mientras que las joyas se mantuvieron discretas y minimalistas.
Cómo llevar saco sastre como Karla Souza este 2026
Esta pieza atemporal es un esencial de cualquier guardarropa sin importar el género. Más allá de tu estilo o profesión, un blazer o saco sastre es ideal para elevar cualquier atuendo, aportando dimensión, volumen y carácter sobre cualquier lienzo.
Lo mejor de esta pieza atemporal es su versatilidad: desde colores y estampados infinitos hasta texturas ligeras para el verano o más gruesas para el invierno; un saco te permitirá jugar con tu guardarropa sin perder la esencia de tu personalidad.
Esta temporada se lleva con actitud relajada: sobre jeans baggy para un contraste effortless, con minifalda y medias largas para un guiño noventero, o incluso cerrado y sin nada debajo, como top estructurado para la noche. La clave está en el fit: ligeramente oversized, hombros marcados y caída impecable que estilice la silueta sin rigidez.










