Entre Fashion Week, los Grammy Awards y la expectativa previa al Super Bowl, el calendario cultural y de moda ha estado más saturado que nunca. En medio de tantos eventos, hubo uno que, aunque más discreto, logró captar la atención inmediata de la industria y del público: la premiere de Love Story, la nueva serie que promete contarnos la historia John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette-Kennedy, una de las parejas más icónicas —y estéticamente influyentes— de la década noventera.
Desde el momento en que se anuncio la serie, la conversación no tardó en tornarse polémica. Las primeras imágenes y adelantos del show provocaron una críticas dirigidas al casting y al diseño de vestuario. Para muchos, la serie no lograba capturar la estética pulcra, impecable y profundamente sofisticada que tanto definió a Carolyn Bessette como a JFK Jr.
El minimalismo sofisticado, las líneas limpias y el lujo silencioso que los convirtieron en referentes absolutos del estilo noventero parecían diluirse en un vestuario que algunos calificaron como “barato” o poco fiel a la esencia de la pareja. Sin embargo, más allá de las críticas, Love Story se ha posicionado como una de las series más esperadas del año, y su premiere confirmó que, al menos fuera de la pantalla, el discurso de moda comienza a tomar un giro interesante.
Durante el evento, el cast se reunió para celebrar el lanzamiento y dejó claro que los fashion moments merecen protagonismo.
Los mejores looks de la premier
Uno de los looks más comentados de la noche fue el de Sarah Pidgeon, la actriz que dará vida a Carolyn Bessette-Kennedy. Consciente del peso simbólico que implica interpretar a un ícono de estilo, Pidgeon apostó por una silueta de Chanel Métiers d’Art, presentada recientemente en Nueva York.
La elección no fue casual: Chanel representa ese equilibrio entre elegancia atemporal y savoir-faire que dialoga con el legado de Carolyn. La silueta, sofisticada, funcionó como una reivindicación del lujo que muchos temían no ver reflejado en la serie.
Por su parte, Naomi Watts, quien interpretará a Jackie Kennedy, ofreció uno de los momentos más acertados de la noche luego de elegir una silueta de Balenciaga que parecía diseñada para rendir homenaje directo a la ex primera dama. El look evocaba la elegancia estructurada, la sobriedad y la autoridad silenciosa que caracterizaban a Jackie, logrando algo fundamental: un atuendo se mantuviera fiel al personaje.
Estos momentos confirman que, aunque el vestuario de Love Story ha sido motivo de debate, el proyecto sigue generando conversación y expectativa. Tal vez ahí se encuentra la parte más valiosa de la serie, en encontrar la manera de reinterpretar íconos del pasado sin caer en la nostalgia superficial. Si algo dejó clara la premiere, es que la moda seguirá siendo un tema principal en la narrativa de esta serie que ya se ha posicionado como uno de los estrenos más comentados del año.










