Hemos visto cómo Kylie Jenner ha influido en Timothée Chalamet, pero parece que el actor también ha influido en la carrera y trayectoria de Kylie, pues es parte del nuevo filme “The Moment” de Charli XCX, haciendo de su participación su debut actoral.
Para celebrarlo, Jenner apostó por moda conceptual, elegante y silenciosamente poderosa. Lejos de apostar por un vestido espectacular o un look maximalista, Kylie optó por un conjunto de dos piezas de Maison Margiela para la premier de la cinta en Los Ángeles, con la que deja clara su intención de tomarse este nuevo capítulo profesional con seriedad y sofisticación.
Todos los detalles sobre el look de Kylie Jenner
Kylie es experta en utilizar la moda como una herramienta de comunicación. Y esta vez, apostó por un look compuesto por una falda larga negra de caída fluida que contrastó con un top estructurado en tono marfil, confeccionado con una textura arrugada y orgánica que remite al ADN de la casa francesa.
La pieza superior con volumen, tiene un efecto escultórico, se convierte en el punto principal del estilismo, aportando drama sin necesidad de ornamentos excesivos. Es una silueta que dialoga con el legado de Margiela y toca puntos como la experimentación, que también han distinguido el trabajo de Glenn Martens, el actual director creativo de la casa francesa.
Este contraste entre lo etéreo y lo estructurado resulta acertado para un evento que marca un primer paso en la actuación para alguien cuya imagen pública ha estado históricamente ligada a la moda, la belleza y el emprendimiento. El conjunto comunica intención, madurez y una clara conciencia estética.
Su apuesta de beauty
Si bien la estética “Brat” de Charly XCX se trata del desorden y el caos, Kylie Jenner apostó por beauty look mantuvo una línea sobria. Apostó por un slicked bun perfectamente pulido, un peinado que deja ver su rostro y refuerza la sensación de control y elegancia. Este tipo de recogido, minimalista y atemporal, permite que el protagonismo recaiga tanto en el outfit como en sus facciones.
El maquillaje se resolvió en tonos neutros y naturales, con una piel luminosa, ojos suavemente definidos y labios discretos. Nada está fuera de lugar y se siente super armonioso. Es un beauty look que refuerza la narrativa de una Kylie más contenida y editorial, diferente a la King Kylie del 2016.
Con esta aparición, Kylie Jenner demuestra que entiende el poder simbólico de la moda en momentos clave. Su elección de Maison Margiela no solo posiciona su debut actoral dentro de la moda bien pensada, sino que también marca una evolución en su imagen pública: menos excesiva, y mejor intencionada.








