En una semana marcada por la teatralidad, el lujo extremo y la atención mediática, un solo rostro bastó para acaparar titulares. La inesperada presencia de Athina Onassis en el desfile de Stéphane Rolland Alta Costura SS26, celebrado el 27 de enero de 2026 en el Cirque d’Hiver Bouglione, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la temporada. No fue una aparición anunciada ni buscó protagonismo. Precisamente por eso, su asistencia resultó tan significativa.
Athina Onassis: la heredera que eligió el silencio
Athina Onassis Roussel, nacida en 1985, es la única heredera directa de Aristóteles Onassis, uno de los apellidos más poderosos del siglo XX. Hija de Christina Onassis y del empresario francés Thierry Roussel, quedó huérfana de madre a los tres años, un episodio que marcó de forma definitiva su relación con la exposición pública.
Lejos de asumir el rol social que suele acompañar a los grandes linajes, Athina tomó otro camino. Creció entre Suiza, Francia y Bélgica y, desde muy joven, rechazó el circuito de eventos, alfombras rojas y vida social internacional. En su lugar, encontró un territorio propio en la equitación profesional.
Presente en el deporte, ausente en la vida social
Conviene aclararlo: Athina Onassis no es una figura invisible. Es habitual verla en competencias internacionales de salto ecuestre, donde ha participado en Grand Prix, CSI y en la Longines FEI World Cup, uno de los circuitos más exigentes del mundo.
En ese contexto deportivo, México ha sido uno de los países que ha visitado en diversas ocasiones, siempre como competidora, con un perfil disciplinado y reservado, lejos del foco mediático.
Lo excepcional —y lo que convierte su presencia en noticia— es verla fuera de ese universo.
Por qué su aparición en Alta Costura es tan relevante
Athina Onassis rara vez asiste a eventos sociales, y aún menos a desfiles de moda. No frecuenta primeras filas, no concede entrevistas y no participa del calendario social internacional.
Por eso, su asistencia al desfile de Stéphane Rolland se leyó como: una aparición social poco frecuente, una elección deliberada, no circunstancial y un gesto cargado de simbolismo dentro de la Alta Costura.
En un mundo donde la visibilidad suele ser constante, su ausencia es precisamente lo que la vuelve relevante.
El contexto perfecto: Stéphane Rolland y la Alta Costura
El escenario no pudo ser más coherente. El desfile tuvo lugar en el Cirque d’Hiver Bouglione, un espacio histórico de fuerte carga teatral, ideal para el lenguaje creativo de Stéphane Rolland.
La colección SS26 se inspiró en Pablo Picasso y el ballet Parade, con referencias al circo, la arquitectura y el movimiento, traducidas en volúmenes escultóricos, dramatismo controlado y una narrativa profundamente couture.
Además, el desfile tuvo un componente solidario, al presentarse como un evento benéfico en apoyo a la Fondation des Hôpitaux, dentro de la iniciativa Pièces Jaunes.
Un look sobrio que dijo mucho
Fiel a su forma de estar en el mundo, Athina apostó por un look negro total: vestido midi de líneas limpias, silueta fluida con efecto capa y zapatos a juego. Un estilismo elegante, sin ornamentos, que reforzó su imagen de discreción absoluta.
El detalle que no pasó desapercibido fue su cambio de imagen, con el cabello visiblemente más oscuro, un gesto sutil que bastó para reactivar la conversación mediática.
Elegir cuándo aparecer
Nieta de Aristóteles Onassis, Athina ha construido una vida adulta basada en la elección consciente de cuándo —y dónde— mostrarse. Su mundo gira en torno a la disciplina, la competencia y el esfuerzo cotidiano, no al espectáculo social.
Por eso, su presencia en la Alta Costura no se interpreta como un regreso a la vida pública, sino como una aparición puntual, medida y coherente con su manera de entender el lujo.
Cuando el silencio también comunica
En tiempos de sobreexposición, Athina Onassis confirma que el verdadero lujo sigue siendo la distancia. Y cuando decide romperla, lo hace en el único escenario posible: la Alta Costura, donde cada gesto —como cada prenda— existe para decir mucho, sin decir demasiado.











