Ya hemos determinado que el minimalismo es cosa del pasado, y en 2026 queremos llevar el color y los estampados en su máxima expresión, incluso si eso significa mezclar patrones.
Por años, nos repitieron que mezclar estampados era un error. Rayas y cuadros no van, ¿flores y animal print? Impensable, lo mismo con lunares y gráficos, todas estas eran combinaciones prohibidas. Sin embargo, hoy el pattern clashing —la mezcla de patrones aparentemente descoordinados— es una de las herramientas favoritas del estilo contemporáneo. La clave ya no es “combinar”, sino encontrar el balance entre patrones.
Reglas que seguir para combinar patrones
El color es el hilo conductor
El secreto número uno para que los patrones funcionen juntos es el color. Aunque los estampados sean distintos entre sí, compartir una misma paleta cromática crea coherencia visual entre ambos. Por ejemplo, entre el animal print y los cuadros en tonos tierra, el punto de anclaje puede ser el color que funciona como un puente para conectar ambos.
Juega con la escala de los estampados
Un error común es combinar patrones del mismo tamaño. Para evitar que compitan, sin embargo, lo que sucede es justamente eso. Así que mejor mezcla un estampado grande con uno pequeño, o uno muy cargado con otro ligeramente más sutil. Esto crea jerarquía visual y evita que el look se sienta sobre saturado.
Introduce un patrón “neutro”
No todos los estampados tienen el mismo impacto. Las rayas finas, los cuadros discretos o incluso el animal print clásico funcionan casi como básicos. Usarlos como base permite integrar patrones más llamativos sin perder equilibrio.
Deja que una prenda sea la protagonista
Aunque el look sea maximalista, debe existir una pieza que lidere. El resto acompaña, puede ser: desde un abrigo estampado con un pantalón de otro patrón más discreto, hasta u na falda protagonista con una camisa gráfica más suave. El truco está en no intentar que todo grite al mismo tiempo.
Usa los accesorios como zona segura
Si aún no te atreves a llevar patrones descoordinados en prendas principales, empieza con accesorios como bolsos, mascadas y hasta zapatos. Son el puente perfecto para experimentar sin comprometer todo el look.
La silueta importa tanto como el estampado
Cuando los patrones son intensos, las formas limpias ayudan a balancear. Cortes simples, prendas bien estructuradas o siluetas claras hacen que el conjunto se vea pensado y no improvisado. Apuesta por piezas con siluetas limpias, esto hará la diferencia en tu imagen.
Hoy, mezclar estampados es una forma de expresión personal. No se trata de seguir reglas rígidas, sino de entender proporción, color y equilibrio. En un momento donde la moda celebra la individualidad, atreverse a descoordinarse puede ser el gesto más estilizado de todos.












