La reina Máxima de Holanda demuestra cómo llevar transparencias con elegancia


La monarca se sumó a la tendencia del momento desde un lugar discreto y sofisticado


Reina Maxima © Dutch Press/The Grosby Group
Enero 16, 2026 3:30 PM EST

La reina Máxima de Holanda se ha consolidado como una de las figuras más elegantes e influyentes dentro de la realeza europea. Su estilo siempre logra ese equilibrio que malabarea  sofisticación, modernidad y protocolo, demostrando que vestir como reina no significa quedarse anclada en lo clásico, sino saber interpretar las tendencias desde un lugar pulido, inteligente y adecuado a su rol institucional.

En esta ocasión, Máxima fue vista durante una visita oficial a la fundación Jarige Job, en Rotterdam, una organización que apoya familias con pocos recursos a través de cajas de cumpleaños que permiten a niños y niñas celebrar su día de una forma digna y especial.

La monarca llega a la fundación con una buena actitud.© Dutch Press/The Grosby Group
La monarca llega a la fundación con una buena actitud.

El look de la reina Máxima de Holanda para la ocasión

Para la ocasión, la monarca apostó por un estilismo que ejemplifica cómo adaptar una tendencia de pasarela a un contexto formal y real. El eje del look fue una blusa azul marino con transparencias, un detalle que inmediatamente captó la atención, pues las transparencias, que cerraron con fuerza el 2025, se perfilan como una de las tendencias más sólidas del 2026, y Máxima demuestra que no están reservadas únicamente para la noche o el street style, sino que pueden integrarse de manera elegante y refinada en looks formales y para el día a día.

La camisa, sutilmente translúcida en la parte superior, aporta ligereza y modernidad sin resultar excesiva. Lejos de un efecto provocador, la transparencia funciona aquí como un recurso estilístico que añade profundidad visual y sofisticación, reafirmando que esta tendencia puede ser tan discreta o atrevida como quien la lleve.

La reina Máxima socializa en la fundación.© Dutch Press/The Grosby Group
La reina Máxima se deshizo del abrigo al llegar a la fundación.

El look se completó con pantalones sastre en tono gris, de corte recto y caída impecable, una elección clásica que equilibra perfectamente el carácter contemporáneo de la blusa. Sobre los hombros, Máxima llevó un abrigo estructurado en azul marino, que refuerza la narrativa de elegancia atemporal que suele definir su rotación. Los zapatos en tono neutro y el styling natural —melena suelta, maquillaje fresco— terminaron de construir un conjunto armonioso y accesible.

Más allá de lo estético, este look habla de una reina que entiende la moda como una herramienta de comunicación. Máxima no solo viste bien; sino que utiliza su ropa como parte de su comunicación no verbal. En este caso, demuestra que las tendencias pueden convivir con el protocolo, y que incluso una figura de la realeza puede adoptar elementos contemporáneos sin perder autoridad ni elegancia.

Máxima luce un conjunto pulido, como es costumbre, en colores discretos.© Dutch Press/The Grosby Group
Máxima luce un conjunto pulido, como es costumbre, en colores discretos.

Con esta aparición, la reina Máxima reafirma su lugar como un referente de estilo y confirma que las transparencias seguirán dominando el discurso de moda en 2026, adaptándose a distintos contextos y redefiniendo lo que significa vestir con poder, sensibilidad y modernidad.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.