Amal Clooney se robó el espectáculo en la alfombra roja de los Golden Globes 2026, pero su estilismo para la fiesta posterior fue incluso más impactante. La abogada especializada en derechos humanos, de 47 años, dio un giro moderno al icónico vestido de Versace con imperdibles que lució Elizabeth Hurley en el estreno de Cuatro bodas y un funeral en 1994, al acompañar a su marido, George Clooney, en la after-party de los Golden Globes organizada por Netflix en el restaurante Spago, en Beverly Hills.
El minivestido Versace de Amal Clooney también incorporaba imperdibles que, en lugar de sujetar el lateral, unían un top tipo crop con una minifalda. Ambas piezas estaban confeccionadas en una malla metálica verde brillante que captaba la luz de forma espectacular.
La atrevida propuesta se completó con sus tacones Gianvito Rossi modelo ‘Plexi’ con punta dorada, que ya ha llevado en numerosos eventos exclusivos entre ellos el estreno en el Festival de Cine de Nueva York de la película de George, Jay Kelly, el pasado septiembre.
El look fiestero de Amal se remató con un clutch dorado y pendientes llamativos. Su ya emblemática melena, peinada por Dimitris Giannetos, caía sobre los hombros en ondas sueltas, mientras que el maquillaje apostó por labios nude y ojos ligeramente brillantes.
El momento de Amal en la alfombra roja
Horas antes, Amal recorrió la alfombra roja junto a su marido. Lucía un espectacular vestido de silueta reloj de arena en un intenso tono rojo rubí. El diseño tipo sirena presentaba drapeados en el cuerpo y la falda, y se combinó a la perfección con un clutch y tacones en la misma vibrante tonalidad.
El vestido era aún más especial al tratarse de una creación a medida de Balmain, inspirada en un diseño vintage que Pierre Balmain creó para la colección de Alta Costura otoño/invierno de 1957. “Inspirado en la mitología griega, Pierre Balmain bautizó el diseño con el nombre de Erato, una de las nueve Musas que presidían la poesía lírica”, tuiteó la cuenta oficial de Balmain en X el 12 de enero. “El vestido de gasa de seda roja presenta suaves drapeados y una construcción cruzada que se abre en una elegante espalda descubierta, rematada con un delicado detalle de lazada”.
Angela Kyte, estilista con una década de experiencia en la industria de la moda, nos habla de ambos looks de los Golden Globes: “Su vestido de alfombra roja, inspirado en un diseño de 1957, resultaba discretamente monumental; no nostálgico, sino atemporal, demostrando que la verdadera elegancia no persigue las tendencias, sino que las reinterpreta".
“El posterior cambio al verde para el after-party fue igual de estratégico”, añade. “El verde se ha convertido en el lenguaje no oficial del glamour moderno fuera de la alfombra roja: más fresco e inesperado que el negro, y menos abiertamente seductor que el rojo. En el contexto de la temporada de premios, el verde se percibe como vanguardista pero equilibrado, y por eso sigue dominando los momentos posteriores a las ceremonias”.









