La historia de moda de Tessa Thompson se lee como un manifiesto contemporáneo del estilo. Comienza con un glamour hollywoodense pulido y evoluciona hacia algo mucho más emocionante. A lo largo de la última década, ha pasado de ser una actriz emergente con vestidos clásicos a convertirse en una de las tomadoras de riesgos más audaces de su generación en la moda. Hoy, su estilo es una combinación poderosa de drama de alta costura, sastrería de género fluido y street fashion rebelde que no deja de sorprender.
Esta evolución no ocurrió por casualidad. Refleja su ascenso en el cine y su creciente confianza como voz cultural. De “Dear White People” a “Creed”, y de “Westworld” a “Thor”, Thompson ha utilizado la moda como una extensión de su identidad creativa. Cada look —ya sea sobre una alfombra roja o en una acera— se siente intencional, expresivo y sin miedo.
Los primeros años en la alfombra roja y el nacimiento de una firma personal
A principios de la década de 2010, el vestuario de Tessa Thompson en alfombras rojas se inclinaba hacia la belleza clásica de Hollywood. Prefería líneas limpias, vestidos elegantes y siluetas seguras que funcionaban bien ante las cámaras. En premieres como “For Colored Girls”, “Selma” y sus primeras apariciones en festivales, sus atuendos eran refinados y favorecedores, aunque discretamente convencionales.
Incluso entonces, ya había destellos de rebeldía. A menudo elegía sastrería marcada, colores audaces o cortes sutiles que insinuaban una personalidad lista para romper moldes.
Con el impulso que le dieron “Dear White People” en 2014 y “Creed” en 2015, sus decisiones de moda comenzaron a relajarse.
Se alejó de los vestidos predecibles y se acercó a estilos más personales y experimentales. Ese periodo marcó el inicio de su transición de actriz bien vestida a estrella emergente de la moda.
La era de una moda más audaz
Todo cambió cuando Thompson se unió a los estilistas Wayman Deon y Micah McDonald. Bajo su dirección creativa, su guardarropa se volvió más atrevido, lúdico y expresivo. De pronto, lucía trajes de poder en colores vibrantes, vestidos esculturales y siluetas vanguardistas que la hacían destacar entre una marea de looks previsibles.
Un traje naranja de Ellery en 2017 se convirtió en un momento definitorio temprano. Combinaba sastrería masculina con un color contundente, marcando el tono de su amor por la moda andrógina. Poco después, desfiló por eventos con vestidos etéreos de Rosie Assoulin y atuendos Dior de inspiración académica que resultaban ingeniosos, intelectuales y cool al mismo tiempo.
Estos looks anunciaron que Tessa Thompson no estaba interesada en pasar desapercibida. Estaba construyendo una identidad de estilo inteligente, lúdica y visualmente poderosa.
Para 2018, los editores de moda ya prestaban mucha atención. Sus outfits aparecían con frecuencia en listas de las mejor vestidas, y diseñadores de toda la industria querían vestirla. Demostraba que la moda de alfombra roja podía ser artística, sorprendente y profundamente personal a la vez.
Momentos en la Met Gala y alta costura
A finales de la década de 2010, Tessa Thompson consolidó su estatus como ícono de la moda. Sus looks se volvieron dramáticos y conceptuales, transformando cada aparición en una forma de narrativa visual.
Uno de los momentos más inolvidables llegó en la Met Gala 2019. Con un vestido rosa pálido de Chanel Haute Couture y una trenza de látex monumental que superaba los tres metros de largo, convirtió su cabello en un accesorio de moda. Acompañó el look con un látigo de cuero y jugó con el tema Camp de una forma audaz, humorística y poderosa. No era solo un atuendo: era performance.
Ese mismo año, rindió homenaje a Karl Lagerfeld con un vestido dorado bordado de Chanel en los Premios Óscar, demostrando que podía equilibrar la audacia vanguardista con el glamour atemporal.
Estos momentos confirmaron su versatilidad: una noche podía encarnar la elegancia del viejo Hollywood y, a la siguiente, una rebeldía teatral.
Festival de Venecia y estatus de estrella global de la moda
A inicios de la década de 2020, Tessa Thompson ya no era solo una favorita de la alfombra roja: era una fuerza global de la moda. Durante el Festival de Cine de Venecia 2022, donde fungió como jurado, su vestuario fue uno de los grandes temas del evento. Lució capas dramáticas, vestidos esculturales y colores intrépidos que convertían cada aparición en un momento de pasarela.
Un vestido rojo con capucha de alta costura de Elie Saab, un diseño negro futurista de Interior NYC y una creación verde neón de Christopher John Rogers con velo mostraron cuán cómoda se sentía usando la moda como fantasía. Vogue incluso la declaró la mujer mejor vestida de Hollywood, un título que se sentía merecido.
Street style con el mismo impacto
Lo que hace verdaderamente especial a Tessa Thompson es que su poder de moda no desaparece fuera de la alfombra roja. Su street style es igual de audaz, reflexivo e influyente.
Combina marcas de lujo como Chanel y Balenciaga con diseñadores emergentes y piezas de archivo poco comunes. Un día puede llevar un blazer perfectamente estructurado con pantalones de cuero; al siguiente, una camisa oversized con un cuello exageradamente largo o un slip dress sobre un cuello alto. Estas combinaciones parecen espontáneas, pero están profundamente pensadas.
Sus looks fuera de servicio suelen hacer un guiño al menswear, jugando con proporciones y estructuras. Denim ultra holgado, trajes relajados, botas robustas y abrigos pulidos conviven en su armario. También experimenta con tendencias como lentes diminutos, bolsos esculturales y zapatos statement, siempre integrándolos a su narrativa personal en lugar de copiar la pasarela.
La evolución de estilo de Tessa Thompson no trata solo de ropa. Habla de identidad, creatividad y expresión cultural. Apoya a diseñadores de color, impulsa casas de moda lideradas por mujeres y utiliza su visibilidad para amplificar voces que merecen mayor atención. Sus elecciones suelen llevar mensajes sutiles sobre poder, libertad y autodefinición.
Inspirada por íconos como Grace Jones, David Bowie y Prince, concibe la moda como parte de su arte. Masculino y femenino, clásico y futurista, suave y poderoso coexisten en su vestuario. Esa complejidad es lo que la convierte en una de las figuras más fascinantes de la moda celebrity actual.
El futuro del estilo de Tessa Thompson
A 2026, Tessa Thompson no muestra interés alguno en frenar o jugar a lo seguro. Sus apariciones recientes siguen apostando por siluetas experimentales, colores inesperados y propuestas de belleza lúdicas. Ya sea promocionando una película o caminando por las calles de Nueva York, sus outfits siempre se sienten frescos y llenos de intención.
Su recorrido, del glamour clásico de alfombra roja a una rebeldía street chic, es un recordatorio de que la moda puede ser mucho más que decoración. Puede ser una forma de contar historias, una declaración de identidad y una herramienta para moldear la cultura. Tessa Thompson lo entiende mejor que nadie, y lo demuestra con cada look intrépido que viste.



















