Recetas

Ideas originales para transformar la clásica focaccia italiana en algo irresistible


Te enseñamos a preparar esta delicia culinaria para que te quede esponjosa y deliciosa con las variantes más originales


Focaccia italiana receta© Grosby Group
Lili DelgadoEditora Estilo de Vida
Enero 6, 2026 6:16 PM EST

Esponjosa por dentro, crujiente por fuera y cubierta de toppings inesperados, la focaccia es uno de esos panes que admite infinitas interpretaciones sin perder su esencia. Con una base sencilla de harina, agua, levadura y aceite de oliva, este pan italiano se convierte en el lienzo perfecto para experimentar en la cocina y adaptarlo a distintos gustos, ocasiones y estilos de vida.

Un clásico de los restaurantes italianos, la focaccia es el complemento perfecto para todo tipo de platillos, desde el brunch o desayuno hasta la cena, y una forma original de lucirte con tu familia o invitados. 

Crujiente por fuera, aireada por dentro y siempre versátil. © Stockfood/The Grosby Group
Crujiente por fuera, aireada por dentro y siempre versátil.

Toma nota que te compartimos una receta fácil e infalible, así como muchas formas de decorarla con los toppings más exquisitos. Una guía pensada tanto para quienes se inician en la panadería casera como para quienes buscan nuevas ideas para reinventar un clásico irresistible.

Focaccia con jitomates cherry, cebollín y echalote. © Stockfood/The Grosby Group
Focaccia con jitomates cherry, cebollín y echalote.

Cómo preparar una focaccia casera

Ingredientes (para una focaccia de 30x40 cm aprox.)

  • 500 g de harina de trigo
  • 325 ml de agua tibia
  • 10 g de sal
  • 7 g de levadura seca de panadería (o 15 g de levadura fresca)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra, más un poco extra para la superficie
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura)
  • Sal gruesa y romero fresco para decorar

Preparación

  1. Activar la levadura: En un tazón pequeño, mezcla la levadura con el agua tibia y el azúcar. Deja reposar 5–10 minutos hasta que empiece a formar espuma.
  2. Amasar la masa: En un tazón grande, mezcla la harina con la sal. Añade el agua con levadura y 30 ml de aceite de oliva. Mezcla hasta formar una masa pegajosa. Amasa durante 8–10 minutos hasta que esté suave y elástica (puedes hacerlo a mano o con amasadora).
  3. Primer levado: Forma una bola con la masa y colócala en un tazón ligeramente aceitado. Cubre con un paño húmedo y deja reposar 1–2 horas, hasta que doble su tamaño.
  4. Preparar la bandeja: Engrasa generosamente una bandeja para horno con aceite de oliva. Coloca la masa estirada con las manos, dándole forma rectangular u ovalada. Cubre de nuevo y deja reposar 20–30 minutos.
  5. Formar la focaccia: Con los dedos, haz hoyuelos en la superficie de la masa. Rocía con aceite de oliva y espolvorea sal gruesa y hojas de romero fresco al gusto.
  6. Hornear: Precalienta el horno a 220 °C (428 °F). Hornea la focaccia 20–25 minutos, hasta que esté dorada y crujiente por fuera.
  7. Servir: Retira del horno, deja enfriar unos minutos y disfruta. Puede comerse sola, con aceite de oliva, o acompañando sopas y ensaladas.
Focaccia con espárragos y queso. © Stockfood/The Grosby Group
Focaccia con espárragos y queso.

Cómo conseguir una focaccia súper esponjosa

  • Hidratación alta: Aumenta un poco el agua (unos 10–15 ml más por cada 100 g de harina) para que la masa quede muy pegajosa y húmeda. Las masas más hidratadas producen burbujas grandes y un interior aireado.
  • Autolisis: Mezcla solo la harina y el agua primero y deja reposar 20–30 minutos antes de añadir levadura y sal. Esto ayuda a que el gluten se desarrolle mejor y la masa atrape más aire.
  • Levados largos y fríos: Después del primer levado a temperatura ambiente, métela al refrigerador 6–12 horas. El levado lento permite que las burbujas grandes se formen sin que la masa colapse.
  • Manipular con cuidado: Al estirar la masa en la bandeja, hazlo suavemente y no la desgasifiques demasiado. Esa suavidad mantiene las burbujas que se formaron durante el levado.
  • Horneado con vapor: Coloca un recipiente con agua caliente en la parte baja del horno mientras horneas. Esto genera vapor y ayuda a que la corteza se forme ligeramente crujiente mientras el interior queda aireado y tierno.
  • Aceite generoso en la superficie: Antes de hornear, rocía bastante aceite de oliva en la focaccia y en los hoyuelos. Esto no solo da sabor, sino que ayuda a que la superficie quede dorada y brillante sin endurecer el interior.
Haz hoyuelos profundos en la masa con los dedos y pon un chorrito de aceite en cada uno. Esto crea pequeños “pozos” perfectos para que los toppings se impregnen y la focaccia quede jugosa y sabrosa por dentro.© Stockfood/The Grosby Group
Haz hoyuelos profundos en la masa con los dedos y pon un chorrito de aceite en cada uno. Esto crea pequeños “pozos” perfectos para que los toppings se impregnen y la focaccia quede jugosa y sabrosa por dentro.

Cuándo agregar los toppings

Lo más divertido de preparar una focaccia casera es que puedes jugar y decorarla al gusto con una variedad infinita de toppings: desde jitomate cherry, aceitunas, cebolla morada y albahaca o romero, hasta ejotes espárragos, e incluso, en su versión dulce con uvas, nueces e higos.

Una focaccia con decorado dulce de uvas, higos y nueces. © Stockfood/The Grosby Group
Una focaccia con decorado dulce de uvas, higos y nueces.

 La mayoría se pueden colocar antes del horneado, cuando ya estiraste la masa en la bandeja y hayas hecho los hoyuelos con los dedos. Rocía con aceite de oliva generosamente para que los toppings se adhieran y decora. Presiona ligeramente los ingredientes sobre la masa, pero sin aplastarla, para que no pierda aire y quede esponjosa.

Para ingredientes más sensibles al calor, como el queso fresco, se pueden agregar a mitad de horneado para que se derrita sin quemarse. Mientras que los ingredientes frescos como la arúgula, hojas de albahaca, tomates cherry crudos o jamón serrano se agregan una vez salida del horno, para mantener el sabor y la textura.

Decora tu focaccia antes de llevar al horno. © Stockfood/The Grosby Group
Decora tu focaccia antes de llevar al horno.
Puedes formar figuras como decoración. © Stockfood/The Grosby Group
Puedes formar figuras como decoración.

También puedes rociar un poco más de aceite de oliva o vinagre balsámico justo antes de servir.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.