Zoimé Álvarez es toda una líder en la banca de Puerto Rico y es la primera mujer en asumir el cargo de presidente de la Asociación de Bancos de la Isla. Su visión en las finanzas y al experiencia que posee en su rubro la han convertido en una mujer capaz de asumir retos importantes que atañen a la economía de los puertorriqueños.
Nacida en Santurce y criada en Carolina, Puerto Rico, Álvarez es hija de exiliados cubanos que reconstruyeron sus vidas en la isla. Estudió ciencias sociales en la Universidad del Sagrado Corazón antes de obtener su título de abogada en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
"Todo lo hago con pasión. Soy una abogada litigante por más de 25 años que ahora tiene la bendición de estar dirigiendo la Asociación de Bancos de Puerto Rico, y esto me permite poder trabajar con muchas mujeres, con muchas causas, tanto causas financieras como causas de la propia comunidad, donde nos permiten poder ayudar, poner nuestro granito de arena", nos cuenta.
Dos años después de haberse convertido en la primera mujer vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Banqueros de Puerto Rico, en 207, preparó un plan de contingencia económico tras los estragos que provocó el huracán María en su país natal.
Bienestar e inteligencia financiera
Implementó un plan de alivio económico que beneficiaba a las personas con deudas bancarias y sacó a flote a muchas familias, demostrando así no solo una gran empatía sino su gran capacidad para resolver grandes problemas.
"Para mí el éxito radica en ser auténtica y en vivir con pasión. Mayormente, lo mismo que la pasión puede enaltecerte, también la pasión te puede nublar. Me encanta vivir con esa fe, con esa esperanza, y sobre todo enaltecer cada vez más la piedad, la caridad, para los demás", confiesa a ¡HOLA!
Álvarez también fomenta la buena educación financiera y siempre busca involucrarse con planes que puedan beneficiar a la educación infantil. Su contexto ideal es aconsejar a las familias en tomar buenas decisiones para la prosperidad económica.
"Mi sueño más grande es poder ver o saber que mis hijos van a ser mejor que yo como seres humanos, como ciudadanos de donde viven, y que aporten a un buen futuro".






