La Dra. Annie Vaillant es una médico cirujano, gineco-obstetra en Puerto Rico, certificada por el American Board of Obstetrics and Gynecology. Su labor en la medicina ha sido crucial. Posee un Bachillerato en la Universidad de Miami. Doctorado en medicina (MD) de la Ponce Health Sciences University (graduada en 2011).
"Desde niña he querido ser médico. No vengo de una familia de médicos, pero sí en el pueblo donde me crié, que es en Mayagüez, Puerto Rico, la mayoría de mis amistades y sus padres eran médicos, y siempre me llamó la atención el poder ayudar a otras personas a través de la rama que uno elija en la medicina. En mi caso caso de la ginecología", nos afirma.
Es sobreviviente de cáncer de ovario (diagnosticada en 2017), una experiencia que ha compartido públicamente para concientizar sobre la salud femenina. Ha colaborado con la Sociedad Americana del Cáncer y la Fundación Corazón Abierto, además de ser reconocida como defensora de pacientes con dicha enfermedad.
"Cuando nos golpean situaciones en la vida, en mi caso situaciones de salud, tenemos que aprender a soltar un poquito ese control. Ha sido una lección enorme para mí. Y como ginecóloga, pues irónicamente paciente de cáncer de ovario, definitivamente me ha dado otra perspectiva para poder ayudar a mis pacientes no solo con esa visión de médico y de profesional, pero sino también con la otra cara de la moneda de ser paciente", agrega a ¡HOLA!
Orgullosa de ser puertorriqueña
Para Annie, ser una mujer puertorriqueña es un orgullo enorme que la llena de muchas satisfacciones. "Las mujeres puertorriqueñas son mujeres de mucho sabor, son mujeres alegres, vivas, y mujeres trabajadoras, luchadoras, muy familiares. Me crié en un entorno de mujeres sumamente fuertes, familiares, y eso era algo que yo quería para mi hija también. Así que por eso era súper importante que ella se pudiera criar también de esa misma manera", nos confiesa.
Su familia es todo lo que está bien para ella, un rasgo que caracteriza a nuestras mujeres. "Mi sueño más grande, poder vivir, disfrutar de la vida, de mi hija, verla crecer, de mi esposo, de mi familia. Simplemente ser feliz y no preocuparme por cosas mundanas, sino saber que la felicidad viene de estar en paz con uno mismo, de la fe que tengo en Dios y de poder vivir", puntualiza.






