La familia Quintanilla atraviesa otro difícil momento, con una nueva herida que parece difícil de cerrar. A nueve meses de la muerte de Abraham Quintanilla, patriarca y guardián del legado de Selena, las tensiones entre sus hijos y su viuda han salido a la luz pública, pues lo que antes se mostraba como una unidad indestructible ahora se ve fracturada por acusaciones legales y declaraciones entre los hermanos de la recordada cantante, luego de que A.B. Quintanilla III confirmara en un comunicado que hay una demanda en contra de Suzette Quintanilla; quien ha hecho pública su respuesta.
"Hemos visto la reciente declaración pública de A.B. Debido a que contiene insinuaciones graves y falsas relacionadas con Suzette, Abraham y nuestra familia, consideramos necesario aclarar los hechos", comparten Suzette y su mamá, Marcella Quintanilla, de soltera Samora, quien a pesar de estar lejos del ojo público, se ve obligada a abordar temas privados. "Lo hace ahora porque no se puede permitir que declaraciones falsas relacionadas con su difunto esposo, su hija y su familia queden sin respuesta", agregan en el comunicado que, al igual que A.B., publicaron en inglés y español.
"Suzette nunca ha sido notificada formalmente de demanda alguna. No ha recibido ninguna demanda presentada ante un tribunal, citatorio, petición ni ningún otro documento legal relacionado con las acusaciones que A.B. describe. También hemos revisado los registros públicos disponibles en busca de la demanda que él asegura que existe y, hasta la fecha, no hemos podido localizar ningún caso presentado públicamente que coincida con su descripción", explican sobre el proceso legal que acaparó titulares esta semana, pidiendo que les compartan el número del caso.
En cuanto a la acusación que señalaría un robo de los bienes de la familia, expresan: "Esas insinuaciones son falsas. Suzette no cometió ningún robo. Suzette no ha robado, malversado ni tomado indebidamente dinero o bienes pertenecientes a A.B., Abraham, Marcella, Chris, el patrimonio de Selena ni a ninguna empresa familiar o de propiedad conjunta".
Y aseguran: "Suzette no está vendiendo, ni tiene intención alguna de vender, las pertenencias personales de Selena. Cualquier posible venta de una participación en una empresa es un asunto completamente distinto y no debe tergiversarse como la venta de los artículos personales de Selena. Tampoco tenemos conocimiento de conducta indebida alguna por parte de Abraham que sustente lo que A.B. ahora parece estar insinuando acerca de su padre".
En el comunicado que también se puede encontrar en el Instagram oficial de Selena, piden a A.B. que presente las pruebas de las que habla, tanto de su hermana como de su padre, de quien piden que respete su memoria. También aseguran que ellas no tienen interés en atacar a A.B. y mucho menos ventilar los detalles de su historia familiar a través de las redes sociales.
Suzette y Marcella concluyen: "Amamos a A.B. Es nuestro hijo y hermano. Pero amar a alguien no significa que debamos aceptar acusaciones falsas ni guardar silencio mientras se ponen en duda la reputación de Suzette, la memoria de Abraham y el nombre de nuestra familia. Seguiremos protegiendo a nuestra familia, la memoria de Abraham, el legado de Selena y la verdad".
La demanda de A.B. Quintanilla III
Esta semana, el único hijo varón de Abraham y Marcella Quintanilla compartió un comunicado en sus redes sociales en el que asegura que hay un proceso legal en contra de Suzette, que involucra a su padre. Alega irregularidades en la administración de regalías y cuestiona la transparencia en torno al patrimonio de Selena.
También sostiene que su hermana ha actuado con opacidad y que es necesario auditar las cuentas de Q Productions para esclarecer el manejo de regalías. Afirma que existen irregularidades por más de 48 millones de dólares y acusa a Suzette de intentar negociar el legado de Selena por alrededor de 30 millones. Con estas declaraciones, el hermano mayor coloca a la familia en el centro de un conflicto que amenaza con transformar la memoria de la artista en un campo de batalla legal y mediático.












