La Selección de Futbol de España avanza con fuerza en el Mundial 2026 y sin duda una de sus figuras más sobresalientes es Lamine Yamal, quien ya anotó un gol en la famosa justa deportiva. El joven futbolista, quien milita en el FC Barcelona, vive un gran momento en su carrera y tiene un prometedor futuro en las canchas. Y aunque muchos pudieran imaginar que estar en el lugar que está al tener solo 18 años podría resultar desafiante, él está convencido de que hay escenarios mucho más complicados que un joven puede afrontar, y prueba de ello es la experiencia de sus propios padres.
Recientemente, Lamine recordó sus orígenes humildes al ser cuestionado sobre los retos que enfrenta como estrella del futbol. “Ser una estrella no sé si debe ser muy fácil para un niño, que en el fondo ya eres casi un hombre por la madurez que vas tomando, pero tienes 18 años y a veces pienso si eso es fácil de asimilar”, comentó el reportero Manu Carreño del programa El Larguero de la cadena española SER.
Después de escuchar tranquilamente el planteamiento del periodista, Lamine descartó que su trabajo en el campo de juego represente para él una fuente de presión o estrés, en cambio, se mostró consciente de su realidad en comparación con otras personas menos afortunadas. “No me ponga a mí como la presión de ‘es fácil lo que estás viviendo o no sé qué’, yo pienso que hay gente que ha sufrido más”, respondió el futbolista.
A continuación, Yamal mencionó como ejemplo el caso de sus padres, Sheila Ebana y Mounir Nasraoui. “Mi madre me tuvo con 16 años y eso sí que es presión de verdad. Mi padre tuvo que ir a buscarse la vida, ir a la calle a recoger cosas para poder traer comida a casa”, compartió el jugador al recordar una etapa complicada de su vida familiar. “Entonces eso sí que es presión. Yo lo único que tengo que hacer es jugar y que todos los españoles estén contentos”, agregó Lamine, quien este 2 de julio fue reconocido como el Mejor Jugador del Partido tras el encuentro entre España y Austria (3-0 a favor de La Roja).
Sheila, originaria de Guinea Ecuatorial, y Mounir Nasraoui, nacido en Marruecos, se convirtieron en padres siendo muy jóvenes. Ella trabajó como camarera mientras que él tenía distintos trabajos ocasiones, entre ellos pintando edificios. La pareja se separó cuando Lamine tenía tres años, pero ambos han seguido presentes en la crianza del futbolista, quien el próximo 13 de julio cumplirá 19 años. Sheila volvió a casarse y le dio a su primogénito un hermanito que adora: Kenay.
Para Lamine Yamal el futbol era un lujo que su familia no podía darle
El mes pasado, la cadena española RTVE estrenó Denominación de Origen. La Forja de un Sueño, una docuserie en la que mostró el lado más personal y humano de los jugadores de la Selección Española de Futbol, incluido Lamine Yamal. La producción revivió algunos detalles de la infancia del futbolista, quien nació en Esplugues de Llobregat y se mudó a los 3 años a Rocafonda, un barrio pobre. “Se mudaron aquí en una situación precaria, sin trabajo ni nada, y empezaron a vivir con la abuela”, contó el dueño de un local en la zona.
Aunque los vecinos recordaron que Lamine siempre estaba jugando futbol en la plaza, él contó que, hacerlo en un equipo representaba un lujo que su familia no podía darse. “Yo no estaba apuntado al futbol porque económicamente mis padres no podían. Solo jugaba en el parque con niños que me encontraba”, contó Yamal en el documental. Sin embargo, la entonces futura estrella encontró una oportunidad gracias a la generosidad del director de un club de futbol base. “El director de La Torreta les dijo a mis padres que podía jugar gratis. Probé y tuve suerte”, recordó agradecido. El innegable talento de Lamine lo terminó llevando a la cantera del FC Barcelona, equipo que terminó por ficharlo.










