La espera para la Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó, y finalmente el Estadio Ciudad de México se ha convertido en una emocionante fiesta llena de pasión y deporte. Shakira, J Balvin y Belinda han sido los encargados de ponerle música a la ceremonia de inauguración, demostrando una vez más el poder del talento latino. Y justo antes de que iniciara el partido inaugural entre las selecciones de México y Sudáfrica, otra gran estrella se hizo presente para darle la bienvenida al país anfitrión: Salma Hayek.
La actriz mexicana, quien se ha convertido en una embajadora cultural de México, se hizo presente en el centro de la cancha para hablar en nombre del país que la vio nacer y por el que se siente profundamente orgullosa. “El Mundial regresa a esta tierra, a este estadio y junto a Canadá y Estados Unidos le damos la bienvenida al mundo entero, recibiendo las banderas de las 48 naciones clasificadas a la Copa Mundial de la FIFA México 2026”, expresó Salma al inicio de su mensaje.
“Los mexicanos estamos muy honrados de que sea aquí donde comience el primer partido de esta maravillosa tradición del fútbol que nos une a todos”, continuó la actriz originaria de Veracruz antes de cerrar su discurso son una emblemática frase de amor y orgullo compartida por todos sus connacionales. “¡Que viva México!”, expresó con fuerza. “¡Y que viva el fútbol!”, agregó la actriz.
Salma lució espectacular en este momento tan importante de la inauguración del Mundial 2026. La actriz de 58 años eligió un elegante traje rojo con pantalones de pierna ancha y blazer que se ceñía perfectamente a su figura. Complementó su look con una blusa Gucci debajo y unos zapatos negros. Además, llevó suelta su característica melena oscura.
Tras dirigirse hacia el público del Estadio Ciudad de México y a mundo entero, Salma fue captada en un lugar privilegiado del recinto, Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. El alto ejecutivo presentó la codiciada Copa del Mundo que se disputa en esta edición del famoso torneo y la estrella mexicana la tuvo en sus manos. Momentos después, luego de que se entonaran los respectivos himnos nacionales (con Alejandro Fernández a cargo del de México), arrancó el partido inaugural entre la selecciones del país anfitrión y la de Sudáfrica.
Tal como lo mencionó Salma en su discurso, México y el entonces Estadio Azteca ya había sido sede del Mundial anteriormente. Primero lo fue en 1970, cuando Brasil se convirtió en campeón del mundo de la mano del legendario Pelé. Años más tarde, en 1986, volvió a convertirse en país anfitrión luego de la inesperada renuncia de Colombia. Aquella edición fue igualmente memorable, pues Argentina se hizo de su segunda Copa junto a Diego Armando Maradona, autor de la inolvidable ‘mano de Dios’.











