Muchas veces, las críticas sobre el cambio físico de una persona, en especial de una súper modelo, suelen ser bastante fuertes y sin contexto. Eso le sucedió a Heidi Klum, quien hace algunas semanas hacía apariciones en alfombras rojas como la de los GRAMMY o de la Met Gala, luciendo segura y siempre confiada en lo que busca comunicar con la moda. Sin embargo, varias personas señalaron el cambio en la figura de la originaria de Alemania, quien optó por hablar abiertamente de los cambios físicos a los que se ha enfrentado con total naturalidad durante la menopausia.
Heidi, quien este 1 de junio cumplirá 53 años, ha decidido hablar sin filtros sobre este proceso biológico que ella acepta como es. Y lejos de prestar atención a las críticas que nada aportan a su bienestar, está decidida a romper tabúes porque sabe que, al igual que ella, millones de mujeres se enfrentan a los síntomas que a ella la sorprendieron de un momento a otro.
"Muchos dicen que estoy demasiado gorda, demasiado delgada o embarazada, pero no estoy embarazada. Solo estoy un poco más gorda. Es la menopausia", dijo con toda tranquilidad durante una charla en el documental On & Off the Catwalk. La jurado de America's Got Talent aseguró: "Creo que es importante que intercambiemos ideas entre nosotros y eliminemos tabúes de estos temas".
Heidi se ha enfrentado a síntomas propios de la menopausia, como lo complicado de la sensación climática: "De repente, siempre tenía calor y antes sentía que siempre me congelaba. Cuando veo a gente con suéteres y chaquetas pienso que me moriría si tuviera que llevarlo puesto".
Otro detalle que notó fue la complicación en sus hábitos de sueño: "Antes dormía profundamente. Ahora estoy constantemente despierta", expresó. Pero lejos de preocuparse y quedarse con el ojo abierto en cama, ella ve el lado positivo, pues aprovecha el tiempo para responder mails o cumplir con algunos pendientes mientras llega la hora de que su cuerpo le pida descansar un poco.
Tom Kaulitz, un apoyo incondicional
Atravesar por estos cambios no es nada sencillo para las mujeres, quienes se enfrentan a una incomodidad inexplicable en su propia piel. Además de los cambios en el físico que muchas veces las hacen sentirse completamente extrañas y sin reconocer a la persona que miran en el espejo, lo que puede llevar a una delicada situación emocional. Por ello, el apoyo de la familia y los seres queridos es fundamental, así como la comprensión de cada cambio inesperado.
En el caso de Heidi, cuenta con una gran estabilidad emocional por parte de su esposo Tom Kaulitz, de 36 años e integrante de Tokyo Hotel. A pesar de la diferencia de edad entre ambos, han sabido entender de la mejor manera los procesos naturales de cada uno.









