Después de hacer pública una carta dedicada a su papá, José María Fernández, mejor conocido como El Pirru, José Emilio Levy (hijo menor de la fallecida Mariana Levy) asegura que la ruptura es definiva. En su último encuentro con la prensa, el joven reveló que no cree posible un reencuentro con su padre a quien recientemente le dedicó un texto -luego de que su padre desmintiera la versión de que condicionó la reconciliación- en la que contó cómo fue crecer sin su mamá y con una figura paterna que no cubría sus necesidades básicas.
Aunque adelantó que no quiere volver a tocar el tema, confesó que no hay manera de arreglar la situación con su papá: "La verdad es que ya no va a haber relación nunca, ya no hay forma y ni modo, se acabó", comentó el joven estudiante del CEA, de acuerdo con el programa de Maxine Woodside.
José Emilio, quien también está alejado de Ana Bárbara, aseguró que no tiene nada más que hablar sobre su padre: "De mi papá ya no quiero decir nada, yo creo que con la carta respondió todo lo que se tenía qué decir. Cuando uno es joven se deja influenciar por muchas personas, lamentablemente, yo me dejé influenciar muchísimo por mi papá", dijo.
Como nunca, el joven reaccionó a las últimas declaraciones de su tía Chantal Andere, hermana de El Pirru, quien deseó que se arreglaran las diferencias entre ellos: "A mi tía Chantal yo la amo mucho, la extraño y espero que le esté yendo increíble, cada quien tiene su opinión sobre este tema y sobre la relación de mi papá y mía".
La carta a su papá
Después de que José Emilio Levy compartiera con la prensa que su papá condicionó su reconciliación con la prensa, El Pirru desmintió dicha versión con una carta que Gustavo Adolfo Infante leyó en su programa De primera mano, en la que entre otras cosas, el viudo de Mariana Levy decía: "Entiendo que hay muchos padres que han vivido un infierno como el que yo viví con un hijo adolescente que se pierde en busca demalas compañías, probando drogas, robando a los padres, familiares y amigos, siempre probrando límites".
En respuesta a dichos señalamientos, José Emilio hizo pública una carta dedicada a su progenitor: "Papá, leí tu carta con atención y con tristeza, no desde el enojo, sino desde un lugar más profundo, el de un hijo que durante muchos años intentó comprender, justificar y esperar. Quiero empezar diciendo algo que es verdad; fuiste muy afortunado tuviste padre y madre, tuviste guía, estructura y presencia, eso deja huella y se nota en la forma en la que miras la vida. Yo en cambio, no tuve eso, desde el divorcio con Ana Bárbara me faltó mucho más que afecto, me faltaron cosas básicas, desde champú hasta zapatos, pero sobre toodo me faltó un padre".
El joven recordó que enfrentó la muerte de su madre cuando era un bebé de 8 meses: "Yo no crecí con mamá, ni con papá, crecó conmigo mismo. Afortunadamente la vida también me dio algo más, tuve amigos, tías y personas que aun cuando yo me sentía completamente solo, siempre estuvieron atrás, cuidándome en silencio, sosteniéndome sin pedir nada a cambio".
José Emilio finalizó el texto revelando su deseo más especial: "Lo único que yo quería era un papá, nada más, ni siquiera un papá especialmente amoroso, solo un hombre capar de rendir al menos en los principios más básicos y mínimos de la paternidad; presencia, congruencia y responsabilidad".










