A lo largo de dos décadas de trayectoria, Jesse & Joy ha logrado consolidarse como una de las agrupaciones del pop mexicano con mayor proyección internacional. Los hermanos Jesse y Joy Huerta dieron prueba de ello al llegar al imponente escenario de la Quinta Vergara en Chile para protagonizar su gran noche en el Festival de Viña del Mar. Ovacionados por un público que coreó sus canciones, también recibieron la Gaviota de Oro y la Gaviota de Plata, dos prestigiados galardones en esta entrega, a la cual el dueto mexicano asiste por tercera vez. La primera, recordaron conmovidos hasta las lágrimas, fue poco después del fallecimiento de su papá.
Mariachi y dulce pop en un mismo escenario
Ante el aplauso de los miles de asistentes, Jesse & Joy hizo un recorrido por lo más esencial de su discografía. De sus inicios hasta la actualidad, el dueto llevó a sus fans por un viaje colmado de emociones; letras románticas al ritmo de su característico pop, dulce y a su vez nostálgico echando también mano del desamor. Pero la entrega de sus seguidores fue total al escuchar éxitos como Corre, Si Te Vas, Chocolate, Mi Tesoro y ¿Con Quién se Queda el Perro?, algunas de las canciones con las que la banda encendió los ánimos de este espectáculo que se prolongó hasta por casi dos horas.
La primera vez que tocamos aquí fue poquito después de perder a nuestro papá"
Uno de los momentos culminantes de la velada llegó cuando los hermanos Huerta rindieron un homenaje a México. Al ritmo de mariachi, la voz de Joy se apoderó de clásicos temas musicales como México en la Piel, Si No te Hubieras Ido, Caray y Volver Volver, para reinterpretarlos e imprimir su sello a estas canciones originalmente cantadas por exponentes como Luis Miguel, Marco Antonio Solís y Juan Gabriel. Sin duda uno de los instantes apoteósicos de este encuentro que trajo a flote recuerdos de las anteriores ocasiones en que el dueto se impuso en esta entrega, 2014 y 2018, para ser exactos.
Un sentido homenaje a su padre
La historia de Jesse & Joy en la música no se cuenta sin mencionar la importancia que tuvo el padre de los hermanos Huerta, Eduardo Huerta, en el desarrollo de su carrera. Sobre el escenario de la Quinta Vergara, Joy rompió en llanto al recibir la Gaviota de Oro y provechó el entrañable momento para honrar a su papá, quien según contó siempre soñó con verlos triunfar en este histórico certamen. Aunque ese anhelo no fue posible dado su fallecimiento en 2013, los hermanos afirman haber sentido su presencia en aquella primera ocasión de su paso por el festival.
En 2026, encumbrados en el éxito, Jesse y Joy elevaron su galardón y lo dedicaron a su padre. “La primera vez que tocamos aquí fue poquito después de perder a nuestro papá y Jesse siempre recuerda cómo él una vez sentado viendo el festival dijo: ‘Un día los voy a ver ahí’. Él no alcanzó a ver el festival con nosotros, pero Jesse dice que él estaba en el mejor palco de todos y tuvo un lugar excelente para vernos en nuestra primera presentación…”, dijo la cantante para luego interpretar su clásico Un Besito Más, tema con el que perfilaron el cierre de su show que concluyó con Espacio Sideral, uno de sus primeros éxitos en la historia.







